Uribe ya sueña con la re-reelección: ahora sólo falta el guiño de la Corte

Ayer la Cámara de Diputados aprobó por 85 votos (uno más de lo requerido por ley) llamar a un referéndum para saber si los colombianos aceptan la propuesta. La oposición acusó al gobierno de haber ofrecido dinero a cambio de votos.
Convaleciente por el virus H1N1, cuya presencia percibió al regresar de la cumbre de Unasur en Bariloche el fin de semana anterior, el presidente Alvaro Uribe propinó otro golpe certero y a las mandíbulas de sus detractores: la bancada oficialista del Congreso aprobó, por mínimo margen, la convocatoria a un referendo que le abre las puertas a un tercer mandato consecutivo a partir de 2010.

Después de una sesión que duró 15 horas, marcada por denuncias de la oposición sobre sobornos y dádivas con dineros oficiales del gobierno para comprar respaldos políticos, la Cámara baja aprobó llamar el referendo, tema en el que la opinión de los colombianos está dividido.

Si bien Uribe goza de una popularidad cercana al 70% aún después de siete años de gobierno -inédita en este país-, también es cierto que muchos colombianos que lo respaldan creen que ya es hora de que Uribe dé un paso al costado para evitar una dictadura.

Entre los 165 diputados de la Cámara baja, la bancada oficialista consiguió el respaldo de 85 de los 84 votos necesarios para avalar el referendo. Cinco diputados votaron en contra de la iniciativa. El resto o no asistió o estaba impedido para sufragar.

Una vez que la iniciativa sea sancionada, enfrentará otra prueba de fuego: la Corte Constitucional -entidad judicial con la que Uribe chocó en el pasado- que hará la revisión de legalidad y determinará si el trámite tuvo vicios de fondo o de forma.

Este debate, que tuvo en vilo al país, estuvo marcado por denuncias de los principales sectores de oposición -el izquierdista Polo Democrático y el Partido Liberal- según los cuales el gobierno ofreció dádivas, cargos y dineros estatales a los congresistas que se declararan a favor de convocar el referendo. La justicia colombiana investiga a varios legisladores por este hecho, en un caso similar al acaecido en 2006, cuando se comprobó que varios legisladores recibieron dádivas a cambio de su voto y fueron a parar a la cárcel.

Nilson Pinilla, presidente de la Corte, recordó que esa corporación tiene 120 días para estudiar la constitucionalidad del referendo. "En ese tiempo se revisará en detalle todas las etapas que tuvo la iniciativa en el Congreso y se establecerá si cumplió con las normas para su aprobación", dijo.

Si la Corte Constitucional da el visto bueno, los colombianos acudirán a las urnas los primeros meses del 2010, según anunció ayer el ministro del Interior Fabio Valencia, para decidir si le permiten al actual mandatario modificar una vez más la Constitución, como lo hizo en 2006, para presentarse en las urnas.

"Vimos en el Congreso un espectáculo triste para la democracia. A punta de dádivas del gobierno, Colombia va rumbo a una dictadura constitucional. El presidente Uribe está comprando el perpetuarse en el poder y lo hace con el dinero de los colombianos. Es una verdadera tristeza", señaló a Clarín, Gustavo Petro, candidato presidencial de izquierda. A su turno, el ex presidente colombiano César Gaviria (1990-1994), presidente del opositor Partido Liberal, criticó fuertemente al presidente y dijo que "sus pretensiones de perpetuarse en el poder lo han llevado a destrozar la Constitución y, de paso, la democracia colombiana".

Este hecho fue de trascendental importancia pues modificó el panorama electoral del país. Una vez aprobado el referendo, ex funcionarios de Uribe como los ex ministros de Defensa, Juan Manuel Santos, o de Agricultura, Andrés Felipe Arias, anunciaron que declinarán sus aspiraciones presidenciales para "seguir ejerciendo como soldados del gran líder que se llama Alvaro Uribe", según dijo Arias.

"A partir de ayer la política es otra pues Uribe es ahora un candidato presidencial y ya no el presidente de todos los colombianos", opinó el ex alcalde de Bogotá, y candidato presidencial independiente Luis Garzón.

Uribe llegó por primera vez a la presidencia de su país en 2002 con un discurso de mano dura contra las guerrillas izquierdistas, a las cuales ha propinado los más duros golpes en toda su historia.

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