Uribe busca disipar la inquietud regional

Uribe busca disipar la inquietud regional
Intentará hacer frente a las críticas que provocó su posible acuerdo militar con Washington para permitir el uso de bases en Colombia
LIMA.- En medio de fuertes cuestionamientos en la región, el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, inició ayer en Perú una gira por siete países de América del Sur para explicar a sus gobiernos los alcances de un eventual acuerdo entre su país y Estados Unidos para la utilización de bases colombianas por parte de militares estadounidenses.

La inesperada y vertiginosa gira del mandatario colombiano para tratar de mitigar la inquietud regional por el acuerdo incluye reuniones con los jefes de Estado de Chile, Brasil, Paraguay, la Argentina -adonde arribará hoy- Uruguay y Bolivia.

En su primera escala, Uribe se reunió con su par peruano, Alan García, durante poco más de una hora. Ante la prensa, el mandatario colombiano no tocó el tema del acuerdo que negocia con Washington y se remitió a una declaración de su gobierno, que adelantaba que iba a ser "prudente en declaraciones a la opinión pública". La presidencia colombiana calificó la gira de "muda" en su trato con la prensa.

De forma también elíptica, García expresó su apoyo a Uribe. "La historia reconocerá mucho y muy pronto lo mucho que ha hecho usted por Colombia y por todo el continente. [En Perú] siempre estaremos respaldando el trabajo fundamental que ha hecho usted", afirmó García.

Uribe tiene previsto reunirse hoy con la presidenta Cristina Kirchner, a quien dará detalles del acuerdo, que provocó el explícito rechazo del mandatario venezolano, Hugo Chávez, y despertó preocupación en los presidentes de Brasil y de Chile.

Bogotá negocia con Washington que militares estadounidenses usen por lo menos tres y hasta siete bases militares colombianas durante 10 años. Uribe ha descartado la instalación de alguna base estadounidense en Colombia y justificó la necesidad del acuerdo por el desafío del terrorismo interno que enfrenta su país.

Nada que temer

Durante la Conferencia de Seguridad que se realiza en la ciudad de Cartagena de Indias, el comandante de las fuerzas militares colombianas, Freddy Padilla, afirmó que nadie, salvo "los terroristas y narcotraficantes´´, debe temer por el acuerdo que Colombia negocia con Washington, al que calificó de "transparente, respetuoso de las soberanías y de los acuerdos internacionales" y cuyo fin es "fortalecer" la capacidad del país "en la lucha contra el flagelo global de las drogas".

Por su parte, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Douglas Fraser, señaló que el acuerdo aún no esta finiquitado y es para combatir el tráfico de drogas y la subversión. Y aclaró que "el tipo de material que va a estar ahí depende de Colombia, en fin, son bases colombianas´´.

Por su parte, el asesor de asuntos internacionales de Lula, Marco Aurelio García, dijo que Brasil respeta las decisiones soberanas de cada gobierno, pero que un eventual acuerdo genera inquietud en Brasilia. "Nuestra percepción es que bases extranjeras en la región parecen una herencia de la Guerra Fría; la Guerra Fría acabó", estimó García, tras reunirse en Brasilia con el general estadounidense Jim Jones, asesor en seguridad del mandatario Barack Obama.

"Esas bases se sitúan en una región que tiene interés muy grande para nosotros, que es el Amazonas", sostuvo García. Brasil, que tiene el 60% del Amazonas, maneja el Sistema de Vigilancia del Amazonas (Sivam) para monitorear el tráfico aéreo y el clima en esa región, y también para detectar naves del narcotráfico que puedan ser derribadas si se resisten a aterrizar.

El canciller ecuatoriano, Fander Falconí, dijo en tanto que en la reunión del próximo 10 de la Unasur, en Quito, se analizarán las implicancias del polémico acuerdo. Colombia y Ecuador tienen rotas sus relaciones diplomáticas desde marzo de 2008 a raíz de una incursión militar colombiana en suelo ecuatoriano para atacar un campamento de las FARC.

Ni Ecuador ni Venezuela fueron incluidos en la gira de Uribe. Con Caracas, Colombia tiene sus relaciones congeladas por decisión de Chávez, que ordenó el retiro del embajador y personal diplomático venezolano en Bogotá en protesta por recientes denuncias de que lanzacohetes AT-4, de factura sueca, incautados a las FARC, habían sido adquiridos con anterioridad por Venezuela.

Comentá la nota