Unos 50 intendentes se juegan su poder como testimoniales.

Son jefes comunales kirchneristas, la mayoría, de poderosos municipios del conurbano.
Unos 50 intendentes de la provincia de Buenos Aires arriesgarán todo su capital político en las elecciones legislativas de hoy. En el Frente Justicialista para la Victoria (FPV) 46 intendentes se postulan como candidatos testimoniales.

De ellos, 24 se inscribieron como candidatos a concejales en sus municipios; 17 designaron en el primer lugar de estas nóminas a familiares directos y 5 se postularon como candidatos a senadores o diputados.

La mayoría no asumirá las bancas en caso de ser elegida: seguirá en el Poder Ejecutivo, con mayor fortaleza o debilidad. Sólo dos intendentes prometen asumir el cargo legislativo para el que se postulan (ver infografía). Otros dos dijeron que renunciarán si no ganan.

En el Acuerdo Cívico y Social hay 6 intendentes que se postulan como legisladores provinciales o diputados nacionales. Todos prometen asumir.

Un caso diferente es el candidato a diputado nacional por Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, intendente en licencia de Morón, que ya renunció en forma anticipada a su puesto a partir del 10 de diciembre próximo.

El resultado de las urnas no sólo pondrá en juego la constitución de nuevas mayorías en los Concejos Deliberantes de los municipios. También definirá una eventual renuncia o destitución de algunos jefes comunales que ven en estas elecciones un plebiscito de gestión.

El jefe comunal de Berazategui, Juan José Mussi, prometió, meses atrás, que dejará el cargo en caso de sufrir un revés electoral: "Si pierdo, renuncio", anticipó. El intendente de Trenque Lauquen, Jorge Barracchia (FPV), aseguró que dejará su cargo en caso de perder las elecciones: "Yo hago un plebiscito. Si pierdo me voy... Si no tengo respaldo popular, listo, que gobiernen ellos".

Esta no es una postura unánime en el oficialismo. Por caso, el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, dijo que la decisión de renunciar al puesto en caso de perder "no es un criterio unánime" en el oficialismo. En similar sentido, el intendente de Avellaneda, Baldomero Alvarez de Olivera, expresó: "Si pierdo quedaré en minoría. El peronismo nunca abandona el gobierno".

En caso de quedar en situación de debilidad, otros jefes comunales temen el inicio de procesos destituyentes en sus distritos. Es el caso del de San Vicente, Daniel Di Sabatino: "Yo necesito reforzar la gobernabilidad para subsistir. En el supuesto de que perdiera las elecciones, el 29 de junio, si no renuncio, me van a voltear", especuló al lanzar su candidatura testimonial.

En la oposición también hay intendentes que buscan salir de una situación de debilidad. Por caso, en el Concejo Deliberante de Chascomús, la intendenta Liliana Denot (UCR) enfrenta una situación compleja. El radicalismo cuenta con sólo 4 de 14 concejales. El cuerpo está integrado por 4 vecinalistas, 2 ediles del Frente para la Victoria, 2 de la Coalición Cívica, uno del Partido Justicialista y uno del Partido para la Victoria.

Pero a diferencia del FPV, la mayoría de los intendentes opositores no competirá personalmente como candidatos para definir esta elección.

A todo o nada

JULIO PEREYRA

Intendente de Florencio Varela - FPV

* Fue uno de los primeros en aceptar el desafío de Néstor Kirchner. Gobierna uno de los municipios más pobres del sur del Gran Buenos Aires.

ALBERTO DESCALZO

Intendente de Ituzaingó - FPV

Hasta último momento se negaba a ser candidato testimonial. El ex presidente Kirchner lo presionó hasta conseguir que aceptara.

MARIO ISHII

Intendente José C. Paz - FPV

El jefe comunal se muestra como uno de los incondicionales de Kirchner, aunque ubicó candidatos en la lista de Unión Pro.

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