Unos más iguales que otros.

Mientras La Angostura sufre una grave crisis por el desfasaje en su índice de coparticipación y recibe poca ayuda de la Provincia, Junín de los Andes, que tiene la misma cantidad de habitantes y casi el doble de coparticipación, recibió de Sapag 1.600.000 pesos en aportes no reintegrables durante los primeros seis meses del año.
A quien lo quiera escuchar, y cuantas veces lo pueda decir, el intendente Ricardo Alonso no se cansa de repetir que "es muy difícil administrar pobreza", en clara referencia a la magra coparticipación provincial que recibe Villa la Angostura de acuerdo al Censo realizado en 1993.

Desde el 10 de diciembre del 2007 el gobierno del Partido Vecinal insistió una y otra vez en lograr una actualización de este índice, o recibir una Ley de Compensación, pero hasta hoy el gobierno de Jorge Sapag sólo fue otorgando paliativos de emergencia. "No hay plata", es la frase que también incluye en casi todos sus discursos el líder del MPN.

El déficit de Angostura

Mientras la Municipalidad reciba partidas para cubrir las necesidades de 3.500 habitantes cuando en realidad tiene 16.000, y en temporada alta alcanza los 25.000, será muy difícil que pueda equilibrar su economía, y sus números lo reflejan con claridad.

Sólo en sueldos tiene una erogación mensual de casi 600 mil pesos, recibe (1) neto de coparticipación $ 257.008, luego de los descuentos que ascienden a $ 382.604 por los débitos del ISSN, EPEN, Promun, y la cuota de compras de los camiones (40 mil). Si bien el Municipio logra cubrir la diferencia para pagar los sueldos con la recaudación propia, nunca alcanza para dejar las cuentas equilibradas, y son los proveedores quienes quedan en lista de espera.

Las gestiones de Alonso

Son intensas y numerosas las gestiones del gobierno Municipal por lograr fondos adicionales para mantener las cuentas equilibradas.

El reintegro de los 40 mil pesos mensuales (2) correspondientes a las cuotas por la compra de los camiones para la basura, los $ 200 mil en seis cuotas para cubrir la incorporación al básico del convenio firmado con los trabajadores, $ 100 mil destinados para emergencia climática, además $ 250 mil mensuales para lograr un "piso mínimo" de acuerdo a la realidad económica que hoy tiene la localidad.

Por ahora, sólo está firmado el Decreto que le asegura los $ 100 mil destinados a cubrir daños y necesidades causadas por emergencia climática, pero el dinero aún no ingresó en las arcas de la Comuna.

La ayuda a Junín

Mejor "suerte" parece tener el intendente del MPN de Junín de los Andes, Enrique "Quique" Campos, quien logró recibir, en el primer semestre del 2009, dos aportes no reintegrables por poco más de $ 1.600.000 (un millón seiscientos mil pesos).

Junín, que tiene casi la misma cantidad de habitantes que Villa la Angostura, tiene un índice de coparticipación del 2,99 por ciento, lo que le representó una partida de $ 736.235 para el mes de Junio, contra los $ 257.008 que recibió Villa la Angostura en el mismo período.

Mientras que en el primer semestre Junín de los Andes (3) recibió $ 4.770.703 en carácter de coparticipación, el gobierno de Jorge Sapag le giró a Villa la Angostura $ 1.680.540.

"Si bien las necesidades y los reclamos técnicamente pueden ser válidos en el caso de ambos municipios, la última palabra pasa por una decisión política, como siempre lo fue", confió una fuente del Hacienda a este medio.

Esta crítica e injusta situación, sumado a la premisa del intendente Ricardo Alonso de no endeudarse, hace que la Municipalidad -además de mantener una deuda permanente con sus proveedores- prácticamente no pueda realizar obra alguna con presupuesto propio.

Y así están hoy los angosturenses...

(1) Junio del 2009

(2) Se descontaron de la coparticipación los meses de Marzo, Abril, Mayo, Junio y Julio.

(3) Fuente: Dirección Provincial de Relaciones Fiscales con Municipios sobre la base de información suministrada por la Subsecretaría de Hacienda del Ministerio de Hacienda, Obras y Servicios Públicos de la Provincia del Neuquén.

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