Unos 150.000 tucumanos contarán con cloacas.

La Sociedad Aguas del Tucumán abrirá hoy los sobres con las ofertas de ocho empresas interesadas en ampliar la planta de San Felipe. El acto se concretará a las 12.30 en la Legislatura. La obra permitirá que los efluentes volcados al río Salí no contaminen.
Brindar un mejor servicio de cloacas y que llegue a más tucumanos es el objetivo que persigue el Gobierno con la ampliación de la planta de tratamiento de efluentes de San Felipe, que será modernizada. Se trata de la última etapa de crecimiento de la red troncal de cloacas e incluirá a la zona sur de San Miguel de Tucumán. Hoy a las 12.30 en la Legislatura (avenida Sarmiento al 600) se abrirán los sobres con las ofertas de las empresas para la licitación de la obra que, estiman, se construirá durante unos 18 meses.

"Estos trabajos duplicarán la capacidad actual que tiene la planta: de 200.000 pasará a recibir los efluentes de 400.000 habitantes. Esto significa que se mejorará el servicio, principalmente para la zona sur de San Miguel de Tucumán, y que se podrán incorporar a 150.000 personas que hoy no tienen cloacas", detalló el titular de Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), Alfredo Calvo.

Beneficiados

La planta San Felipe recibe los efluentes de San Miguel de Tucumán. "Esta obra será el último paso de la red cloacal proyectada en 2008, que permitirá descomprimir el sistema. El mes que viene se terminará la instalación del colector central que atraviesa de oeste a este la zona sur y se están finalizando las cañerías finas que irán conectadas al colector. Todo desembocará en la planta de tratamientos San Felipe", explicó el presidente de la SAT.

El déficit de obras sanitarias en la capital data de hace varios años. Incluso, LA?GACETA consignó esa falencia en reiteradas ocasiones. El 40 % de los residentes de la capital está fuera del sistema (LA GACETA 02/07/2007). El crecimiento de la población y la falta de inversión en infraestructura durante años comenzó a generar inconvenientes, principalmente en la zona Sur de la capital, donde en varios barrios las aguas servidas afloran a la superficie. (LA GACETA 15/02/2008).

"Será una planta de última generación. Los efluentes recibirán tres tratamientos (aeróbico, anaeróbico y un tercero, depurador) que dejará el agua libre de contaminantes y desembocará en el río Salí", puntualizó el titular de la Sociedad Aguas del Tucumán. La obra demandará una inversión de $120 millones que serán financiados por la Nación.

Por su parte, el secretario de Medio Ambiente, Alfredo Montalván afirmó que el proyecto fue evaluado y aprobado. "La modernización de la planta dejará como resultado un barro sin contaminación y agua limpia", dijo.

Aval legislativo

El presidente del bloque de legisladores oficialistas, Roque Tobías Alvarez, consideró como un reconocimiento al Poder Legislativo que la apertura de sobres con las ofertas de las empresas interesadas en licitar la obra se concrete bajo su órbita.

"Esta será una planta de última generación tecnológica, porque los desechos que liberará después de la tercera etapa de tratamiento no generarán contaminación en el río. No habrá mortandad de algas ni de peces. Será la planta más grande del país en su tipo, porque la segunda está emplazada en Hurlingham (provincia de Buenos Aires)", aseveró el titular de la bancada Tucumán Crece. "La Legislatura sancionó una ley mediante la que ratificó por unanimidad que los trabajos de consultoría sobre los proyectos fueran ejecutados por la Universidad Tecnológica Nacional", recordó Alvarez.

Según detalló, son ocho las empresas que presentaron ofertas para concretar el proyecto.

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