Dos universidades y dos empresas realizarán la exploración de hidrocarburos.

En San Luis existen tres cuencas que podrían contener gas y petróleos. El Gobierno a través de la UTE Energía de San Luis SAPEM y Rovella Carranza, invertirá más de un millón de pesos en la primera etapa del proyecto.
Ayer al mediodía, se firmaron los contratos con dos universidades y dos empresas privadas para la exploración de hidrocarburos en la provincia de San Luis. De esta manera el gobierno provincial, a través de la UTE Rovella Carranza y Energía de San Luis SAPEM, vuelve a retomar las intenciones de buscar petróleo y gas en el subsuelo puntano.

En la provincia se hallaron tres cuencas donde se sospecha la existencia de estos combustibles. Estas son: al norte la cuenca Pampa de las Salinas, que es compartida con San Juan y La Rioja y que tiene una superficie de 1.888 kilómetros cuadrados. La Cuenca de Beazley con una superficie de 6.299 kilómetros cuadrados, y la más pequeña, llamada Estancia La Daisy con un área de exploración de 1.430 kilómetros cuadrados

La UTE, que está a cargo de la exploración y eventual explotación de los yacimientos de hidrocarburos que se encuentren en la provincia, fue la encargada de rubricar los cuatro convenios con las universidades y las empresas que realizarán la prestación de servicios en la primera etapa de la exploración en el territorio puntano. En ésta fase de trabajo, el gobierno desembolsará 1.400.000 pesos.

Alberto Pérez, gerente de la UTE, fue el encargado de firmar los contratos. El primer fue con el Grupo de Servicios de Geología Aplicada de la Fundación Universidad Nacional de San Luis, institución que pertenece a la casa de estudios puntana.

La Fundación se encargará de realizar durante 120 días el estudio ambiental previo a las áreas sometidas a la exploración. Carlos Gardini, profesor adjunto del Departamento de Geología, señaló: "Se realizará un estudio de base cero, de cómo se encuentra el ambiente hoy en día antes que se realice ningún tipo de modificaciones. Eso es ver el medio construido, la biota, la flor, la fauna, análisis de suelo y de agua, entre otros", dijo.

Los estudios de geoquímicas de rocas madres y de gases de superficie estarán a cargo de la empresa M&P System. La compañía también tendrá 120 días para trabajar en las muestras que ya fueron tomadas en la década del 90 y que se encuentran almacenadas en YPF.

El Laboratorio de Estudios sobre Coronas (LECOR), de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo de Mendoza, será el encargado de analizar las muestras petrofísicas básicas y realizar la descripción geológicas de las coronas que se extrajeron de las zonas de Beazley y Alto Pencoso.

Por último la empresa Larriestra Geotecnología, en un plazo de 180 días, deberá llevar a cabo estudios de bioexploración para los bloques Beazley, La Deysy y Pampas de Las Salinas.

El geólogo Daniel Boggetti, presidente de la consultora P&T, fue el encargado de realizar una explicación técnica de cual es estado actual de la provincia sobre este tema y cuáles son la etapas que se tienen que seguir para determinar si hay hidrocarburos en San Luis.

El profesional comentó: "En los primeros estudios descubrimos buenos indicadores, petróleo y restos de petróleo, solo nos queda saber a través de estos nuevos estudios, que tipo de hidrocarburos son, que cantidad y la dificultad para su extracción, de esta manera sabremos si es rentable su explotación".

Además explicó que para que se creer un sistema petrolero, tiene que haber "roca madre, roca reservorio, un sello, una trampa y una roca de sobre carga. Cualquier de estos cinco elementos que falte, no existe un yacimiento de petróleo", dijo y agregó que esos elementos son los que se buscarán en la primera fase.

Boggetti señaló que con los estudios que se van a realizar durante este año, se podrá definir en primer lugar "la riqueza de la roca madre que permita la generación de un yacimiento de hidrocarburos", también comentó que se buscará saber cuál es la calidad de ese elemento, "pero además si esa roca madre alcanzó a madurar, si tuvo la presión y el calor suficiente para que se transforme en hidrocarburo", por eso señaló que también se "deberá estudiar la madurez térmica" de la zona, y "saber cuál es el tipo de reservorio que se posee".

Pero para poder determinar la existencia de los combustibles se debe pasar la primera etapa de la exploración: "Si esto se consigue se podrá dar inicio a una segunda fase que consiste en analizar los procesos geofísicos y la utilización aplicación de técnicas geosísmicas en 2D y 3D, entre otros. Y por último, la tercera fase es la perforación en campo".

Boggetti explicó, que tanto la segunda como la tercera etapa implican una mayor inversión de capitales. "En esta etapa, el gobierno deberá analizar si continua solo con la exploración o si busca asociados para solventar los gasto que demanda la realización de estos estudios", dijo.

Al cierre del acto el presidente de la UTE, comentó: "Con la firma de los cuatro contratos estamos cumpliendo las distintas etapas que nos propusimos realizar una vez que se creó la UTE" y agregó. "Siempre somos muy cuidadosos con el dinero del Estado, por eso seleccionamos empresas de excelencia y capacidad para realizar estos estudios. Estamos felices con esta etapa y enfrentamos con optimismo las siguiente", finalizó.

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