"La unión del vecinalismo nunca estuvo en riesgo"

Negó tener la intención de "pegar" la lista del MV con el Frente para la Victoria y dijo que se trata de "disparates que no se les pueda dar demasiada importancia". Admitió que la negativa a crear una tasa de salud generó diferencias, pero aseguró que no incidirán en la definición de la lista de candidatos. Y subrayó que "jamás voy a armar una interna" en el partido
Carlos Sánchez afirmó ayer que las diferencias que se plantearon en el Movimiento Vecinal a partir de la negativa del partido y de los concejales a impulsar una tasa de salud no pusieron en riesgo la unidad. Reconoció que "sigo sintiendo cierto dolor de esa actitud", pero dejó en claro que "jamás voy a armar una interna". Además calificó como "disparates" las especulaciones que le adjudican la intención de "pegar" la lista del MV con el Frente para la Victoria.

En primer término, el intendente hizo referencia a las obras otorgadas por el gobierno nacional a Tres Arroyos. "Tengo una formación y un proceder como hombre que vengo desde adentro del campo. Estoy trabajando, necesito como todos los tresarroyenses recibir y dar la bienvenida a un presidente de la Nación, a obras que vengan de la Nación o de la Provincia y no puedo estar diciendo ‘no porque lo manda una persona de tal color político’. Tenemos la suerte que han ofrecido las obras, las recibimos y punto", manifestó.

En este contexto, desestimó un acercamiento a otras fuerzas partidarias. Con énfasis, indicó que "no tuve antes y no tengo ahora ningún ofrecimiento de ningún tipo de un partido político. Dicen que voy a ‘pegar’ la lista al Frente para la Victoria, una cuestión además que no la decido yo, la decidió toda la vida el partido y así debe ser, el partido, el bloque de concejales, el intendente, entre todos. Son disparates que no se les puede dar demasiada importancia".

En similar sentido, el intendente relató que "en un momento se dijo que había traído el Plan Federal I a cambio que venga gente de Fuerte Apache a habitar esas casas. En Cascallares tuve una fuerte nota por ese tema, pese a que ya había sido conformada una comisión con representantes de instituciones para determinar quienes serían los adjudicatarios".

La discordia

La iniciativa del intendente de impulsar una tasa de salud fue el origen de discrepancias en el seno del vecinalismo. Sánchez admitió el malestar que le provocó la negativa por parte del partido y el bloque de concejales, si bien aseveró que constituye un aspecto que no puede afectar la unidad partidaria. "Quedé muy mal parado ante la población y ante algunas instituciones como el Consejo Asesor del Hospital, con cuyos integrantes ya lo había hablado y en principio había sido aceptado", consideró.

Por tal motivo, admitió que "hay cierto no digo enojo, pero cierto dolor de parte mía de que haya sucedido así, normalmente lo que proponen el intendente y su equipo, el Ejecutivo, medianamente es aprobado. No fue así en el Movimiento Vecinal, no fue así en mi bloque, lo tengo que aceptar de alguna manera. Por supuesto, no me gustó, sigo sintiendo cierto dolor de esa actitud, a lo mejor pude estar muy equivocado yo y no me di cuenta, puede suceder también".

Más allá de la importancia que le adjudicó en su momento a esta propuesta, planteó que "es normal en el cúmulo de decisiones que se toman día a día. Por mi despacho pasan cientos de decisiones, de la más pequeñas a las más importantes, una de ellas quedó en camino pero bueno, es una cosa más".

La misma idea

Según sostuvo Sánchez, "la unión del partido nunca estuvo en riesgo" y expresó: "Siempre dije con un convencimiento muy profundo, con anterioridad a ser candidato, que en el Movimiento Vecinal jamás iba a armar una interna. No quiero ver dividido al partido, no voy a permitir que ocurra y menos dividirlo yo".

Recordó que "después en 2003 tuve que afrontar una interna, la única que tuvo el partido, pero era por una cuestión casi de afuera. Aldo Elgart no había estado prácticamente nunca en el Movimiento, agarró una filiación que tuvo cuando era joven y se sumaron algunos. Pero no que yo me vaya por un lado, Aprile por el otro o Federico Balbuena... en esas internas renuncio absolutamente a todo y me voy de la política".

Observó que se trata de una instancia democrática en la vida de un partido, pero argumentó que "no puedo pelearme entre hermanos. Me duele muchísimo pelearme en familia, entonces prefiero alejarme de la pelea. La interna de 2003 fue totalmente distinta, con gente que no estaba dentro de nuestro grupo. Ahora si dentro del grupo hay alguien que dice quiero abrirme, de mi parte la respuesta será ‘no muchachos, sigan ustedes, no tengo ninguna intención de hacer internas’. Sigo con la misma idea, no he cambiado en absoluto y no lo voy a hacer".

Finalmente, indicó que "se trabajará en el proceso de candidaturas como siempre se hizo, seguramente se propondrán nombres y todos irán detrás de la lista que se conforme. Todavía no hemos conversado sobre el tema, el cambio de fecha de las elecciones -como a todos- nos tomó por sorpresa".

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