La unión hace la fuerza

Existen movidas para ampliar el acuerdo Carrió-UCR a otros sectores. Y Solá, que ayer renunció al Frente para la Victoria, se lanza a conquistar aliados para un nuevo bloque legislativo, entre ellos el macrismo y el cobismo. Kirchner ya disparó contra todos
Conversaciones. Acuerdos políticos. Oportunas renuncias. El trazado del nuevo mapa político de cara a las elecciones legislativas del próximo año ya se puso en marcha. La configuración augura pactos que hoy se ven como inminentes, hay territorios llenos de intriga -como la Provincia-, y no se descartan futuras sorpresas. Entre tanto, Kirchner ya salió a retrucar a sus hipotéticos contrincantes en el mano a mano por quedarse con un lugar en las cámaras en 2009.

La primera piedra visible hacia un armado opositor al kirchnerismo la habían tirado Morales y Carrió, cuando el martes pasado oficializaron que la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica sellaban un “acuerdo programático” para inaugurar un frente alternativo al oficialismo. Adelantaron que irán por más, con la intención de sumar al socialismo del gobernador de Santa Fe Hermes Binner, al titular del partido Rubén Giustiniani, algunos partidos vecinalistas, y cosecharon la tardía bendición de Raúl Alfonsín. El ex presidente, en un primer momento había quitado su respaldo a las “alianzas electoralistas” aunque luego salió a aclarar que los acuerdos electorales deben ser avalados por la Convención de la UCR.

Quien pareció verlo como su oportunidad de regresar a la primera línea política tras su alejamiento de Recrear fue Ricardo Lopez Murphy. A días de lanzar su nuevo espacio político -la Corriente Cívico Republicana- sus elogiosas declaraciones sobre el acuerdo Carrió-Morales marcaron la nueva pista. “Esta alianza puede frenar los excesos de los Kirchner”, lanzó el ex-Recrear.

Explicitó así su apoyo a la alianza de la Coalición Cívica con la UCR aunque planteó reparos a su inclusión. “No está en mis propósitos sumarse a este acuerdo. Mi propósito es ayudar y apoyar a que se arme la alternativa más fuerte que sea capaz de reestablecer el equilibrio de la República”, dijo ayer.

En este contexto de imágenes, de encuentros entre líderes de la oposición que se multiplican, ayer fue Felipe Solá (ver página 4) quien lanzó la más clara señal de aires de cambio. El legislador, que se reconcilió con Eduardo Duhalde, renunció al bloque de diputados del Frente para la Victoria, formalizando su ruptura con el kirchnerismo y con la idea de fondo de conformar un nuevo bloque legislativo con otros peronistas que no adhieren a la conducción partidaria que ejerce Néstor Kirchner, ni tampoco a las ideas de Gobierno de Cristina Fernández.

A raíz del alejamiento formal de Solá, el diputado provincial Jorge Macri (PRO) le dijo a Hoy “es una decisión adecuada que va a permitir que haya buena coordinación entre los justicialistas que no estamos expresados en el kirchnerismo”.

El legislador, primo del jefe de gobierno porteño, aseguró aún no estar discutiendo alianzas; sólo aceptó estar “dialogando con los que tiene una buena relación”. “Me acerqué a Solá, por ejemplo, en el Encuentro de políticas agropecuarias. Es alguien con quien compartimos diagnósticos” mencionó Macri. Calificó de “valioso” que comience a verse que “no todos los peronistas son kirchneristas” y dijo que ello anima a otros peronistas a aglutinarse bajo un cambio. Además, no descartó que su sector dialogue con radicales, peronistas, cobistas, “sobre todo los cobistas provinciales, todos estamos preocupados por la Provincia” dijo.

Críticas K

Con la mira puesta en este tablero de alianzas que ya está desplegado, fue Néstor Kirchner quien ayer arremetió duramente contra las alianzas que se van delineando de cara a las legislativas de 2009. “Nace una nueva alternativa política para combatir al Gobierno. Esa alternativa política es la nueva alianza de un sector de la derecha que actúa sin convicción”, disparó durante el acto por el Día de la Militancia Peronista. El presidente del PJ salió a advertir que “otra vez la Argentina y el mundo se ven amenazados por las políticas neoliberales”. Sin dar nombres, dijo que “son las mismas caras de los que llenaron de desocupación y pobreza al país”.

Sus declaraciones causaron malestar aún en los que a priori no serían el blanco de las acusaciones de Kirchner. “Están en el marco de la permanente descalificación que hace el kirchnerismo con quienes no opinan como ellos”, dijo a Hoy el diputado por el justicialismo Jorge Sarghini.

Provincia e intrigas

En tanto, el pacto de Lilita y la Unión Cívica Radical dejó marcado en tierras bonaerenses un enorme signo de interrogación. ¿Qué destino tendrán los legisladores provinciales? La receta que hasta el momento se aplicó a nivel nacional parece estar lejos de repetirse: Margarita Stolbizer mantiene sabidas diferencias con los principales referentes radicales de la Provincia, Leopoldo Moreau y Federico Storani, mientras que Ricardo Alfonsín mantiene una postura conciliadora.

De hecho, en el territorio bonaerense, donde el kirchnerismo está afianzado, Stolbizer se reunió hace dos semanas en la localidad de Chacabuco con el radicalismo disidente, encarnado en el senador Diego Rodrigo, Alberto Conde y Marcelo Elías. Otro indicio para deducir qué será del GEN de seguro es el nada casual encuentro que Stolbizer mantuvo el sábado pasado con el ex candidato a gobernador por el Partido Nuevo, Luis Juez. Encuentro paradójico, ya que tras conocer el acuerdo trabado entre Lilita y los radicales, el cordobés puso paños fríos a un armado opositor. “No podemos lucir ante la opinión pública como una remake de la Alianza”, disparó, pidiendo prudencia.

Pero el más reciente guiño fue el de ayer. En declaraciones a la prensa, Stolbizer no descartó sumar a Solá a la nueva alianza opositora en configuración. “Creo que lo que debemos demostrarle a la Argentina es que los dirigentes tenemos la grandeza de sentarnos en una mesa a debatir”, afirmó la ex candidata a gobernadora. En la política bonaerense todo es posible.

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