Unión-Pro está al borde de la ruptura total en la Provincia

La situación del PRO bonaerense pende de un hilo, ya que está a la espera de un fallo judicial sobre su intervención.
Pero, antes que nada, conviene hacer un poco de memoria: hace unos meses, Mauricio Macri determinó la intervención del partido a nivel bonaerense y, así, Jorge Macri, que hasta ese momento era el titular de esa fuerza, fue desplazado con un pedido de licencia. Pablo Torello se hizo cargo de la conducción del partido en la Provincia.

A partir de entonces las especulaciones fueron varias, pero la mayoría de las versiones señalaron a Francisco De Narváez como principal responsable de la salida de Jorge Macri. Se sabe: nada quedó bien entre ellos desde que en la Legislatura bonaerense se rompió el bloque de los ex candidatos a gobernador y vice. Parece que De Narváez habría pedido su cabeza en el momento del acuerdo con Macri. De todos modos, el diputado nacional desmintió "categóricamente" haber hecho puesto esa condición, señalando que con Jorge Macri tenía diferencias pero también un respeto por haber compartido juntos la campaña del 2007.

Ahora la intervención del PRO en la Provincia está en manos de la jueza María Servini de Cubría, a quien el sector del PRO Disidente (un espacio conformado tras el alejamiento de Jorge Macri de la conducción) le solicitó la nulidad de esa medida dispuesta por la Junta Promotora Nacional del partido:

Lo curioso es que la jueza debe fallar este mismo martes, ya que es en esta fecha cuando vence el plazo para las alianzas electorales entre los partidos. Y aquí es donde se complica todo para el armado de Unión-Pro: en caso de levantarse la intervención, De Narváez y Felipe Solá deberán sentarse frente a frente con el presidente partidario, o sea, Jorge Macri, para confeccionar el armado de las listas, ya que Mauricio sólo es titular de la Junta Promotora del Pro y no del partido a nivel provincial.

Lo que genera cierta desesperación en las huestes del Pro Peronismo es que, si De Narváez y Jorge Macri efectivamente no se pueden ni ver, ¿cómo van a hacer para sentarse a dialogar? ¿Peligra el armado de estas dos fuerzas? Falta cada vez menos para las elecciones, y este es un escollo con el que Unión-Pro no puede darse el lujo de tropezar. (www.agencianova.com)

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