La unidad, el único camino

El peronismo fue, es y será, por siempre, el motor que crea, genera y pone en marcha las grandes transformaciones sociales que necesita el país.

por: Dr. José Manuel De la Sota

El concepto siempre es el mismo, "igualar hacia arriba, nunca hacia abajo, que los que menos tienen vivan mejor", avanzando hacia un estado de igualdad y equilibrio de oportunidades para todos, sin distinciones, sin exclusiones.

A partir de esa igualdad, que debe darse en todos los ámbitos, comienza el desarrollo integral de un país soñado, solidario, que avanza en bloque y con paso firme hacia una mejor calidad de vida.

Perón fue el primer visionario, el que logró trazar el camino para que ningún argentino quede relegado.

Y la base fundamental de la doctrina, par que se convierta en realidad, es la unión de todos los protagonistas tras el objetivo común, superador, una vida mejor para todos.

Cuando los obreros apoyaron al coronel en aquel histórico 17 de Octubre de 1945 habían comprendido que todos juntos podían torcer el brazo de una clase dominante que no admitía otra verdad que no fuera la que habían impuesto, pocos que decidían y muchos que sobrevivían apenas, sumergidos en la pobreza, la miseria y el olvido.

No fue hasta ese día que el país y el mundo comprendieron el claro mensaje que desde hacía tiempo pregonaba Juan Domingo Perón, "los más postergados, los oprimidos, los olvidados, los explotados tienen los mismos derechos que todos a vivir una vida plena. Lo intereses del capital nunca pueden estar por encima de la vida de los argentinos. Ningún argentino tiene más derechos que otro".

Hasta el 17 de octubre, esta verdad no existía. La realidad mostraba permanentemente a algunos que imponían condiciones de vida infrahumanas a muchos nada más que para incrementar sus propios beneficios.

La fecha tiene un significado enorme en la historia de los argentinos, que muchos aún hoy no dimensionan en plenitud. El nacimiento de un movimiento nacional y popular que cambió para siempre las condiciones de vida no sólo en el país sino en una buena parte de América del Sur, sigue vigente y en crecimiento constante.

Y es nuestro deber con la Patria y el Movimiento seguir impulsando los cambios y acelerar el proceso de transformación de nuestra Argentina. La realidad, hoy, presenta esta demanda al único movimiento político capacitado para comprender el camino que debemos tomar.

Y nosotros debemos volver a ser protagonistas de otra transformación histórica, en beneficio de todos los argentinos.

Pero para que esto sea posible, recuperemos el espíritu del 17 de Octubre de 1945. "El peronismo unido jamás será vencido".

Juntos, todos, vamos a seguir escribiendo la historia.

Y cuando la cosa se ponga difícil, volvamos la vista a aquel balcón donde apareció en la noche del 17 de octubre el hombre que, desde ese momento, iluminó la vida de todos los argentinos.

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