"El único dueño y titular de esta compañía es quien les habla", dijo a la prensa. Detalló que "a Moneta lo conozco desde hace muchísimos años, es un amigo con quien hemos realizado proyectos agrícolas" y que "compartí y comparto negocios pero no tiene nad

Algunos militantes justicialistas propiciaron la visita del gobernador de San Luis a Santa Rosa. Darío Hernández, ex diputado provincial fue la cabeza visible de la movida que trajo a Alberto Rodríguez Saá.
Con una buena dosis de cinismo Alberto Rodríguez Saá expresó ayer que desde 2001 "dominan los personalismos" y que los partidos políticos "han perdido su cauce, pasaron a un segundo plano el foro de ideas, de liderazgos, y esto no es bueno".

El gobernador puntano llegó a Santa Rosa para cumplir una serie de actividades que incluyeron una conferencia de prensa, una charla en la Universidad Nacional de La Pampa, y más tarde otra en el Club Independiente. Arribó con la idea de hacer conocer su gestión al frente de su provincia y a presentar su proyecto de conformar el partido "Otro país es posible".

"Se trata de una manera de que se exprese la militancia peronista frente a la actitud del peronismo nacional que no nos dejó participar en la elección interna para autoridades partidarias y tampoco en las elecciones generales".

Aclaró que la idea es instalarse como línea interna donde el peronismo lugareño no les impida participar, y presentarse como partido en distritos donde aparezcan dificultades "como nos ha pasado sobre todo en Buenos Aires y Capital Federal". Su crítica en este sentido apuntó obviamente a sectores kirchneristas.

En relación a nuestra provincia señaló que "nos encantaría participar con nuestros amigos y conformar Otro País es Posible, y para eso ya nuestro apoderado estuvo de visita en la justicia electoral, haciendo los primeros contactos.

Hasta ahí.

Agregó en el mismo sentido que mantiene una relación "amable" con los principales referentes del justicialismo pampeano. "Con Marín fui compañero en el Senado, después con Verna tuvimos diferencias grandes que fueron públicas y notorias, y ahora el gobernador (Jorge) prioriza su relación con el gobierno nacional con respecto a las provincias hermanas. Tiene todo el derecho a hacerlo y yo tengo el derecho a decir que no me gusta eso".

Se mostró sin intenciones de confrontar: "comparto muchísimas cosas de La Pampa, ha tenido gobiernos progresistas casi todos, tiene un ranking maravilloso en administración, muchas veces sobresaliente... Es una de las provincias postergadas de la Argentina, ha luchado y está colocada hoy en un buen ranking, pero creo que se pueden hacer más cosas y que podemos tener diferencias y eso es bueno".

Después destacó que hay todo un movimiento que tiende a "la destrucción de los partidos políticos. Es necesario reconstituirlos porque son esenciales para el funcionamiento de la democracia. Los partidos políticos deben ser un foro donde uno pueda depositar sus sueños", dijo en un definición que estimó "casi romántica.

Sin ponerse colorado agregó que ahora "esto no es así, porque hay fuertes liderazgos y se ha depreciado a los partidos políticos. Por eso sería bueno que estos liderazgos se convirtieran en partidos de convivencia, de reclutamiento, de capacitación, de comunicación y decisiones horizontales. Ahí sí renacerían nuevos sistemas de alianzas, porque todos iban a incorporar justicia social, soberanía política, independencia económica, unidad de los argentinos, que empiezan a ser palabras que ya son de todos".

El mundo del revés.

¿Rodríguez Saá no es sinónimo de personalismo?, se le preguntó. "Pero no me gusta. En esto en la provincia (San Luis) está demostrado que los mayores índices de evolución han sido cuando se trabajó distinto. Esa (el personalismo) puede ser la sensación que damos fuera de nuestro territorio pero no es así. Estamos fomentando activamente una reforma política que tenga que ver con las listas sábana, con el respeto al ciudadano, que tengan que ver con los municipios que en San Luis soportan ese autoritarismo que no es bueno. Los que más se desarrollan son aquellos donde más participa la sociedad, desde el más humilde al más poderoso".

En esa casi increíble definición ofreció datos que obviamente se dan de patadas con esa concepción. Así admitió que Adolfo Rodríguez Saá, su hermano, gobernó en cinco períodos consecutivos y dijo que "la gente lo quiere muchísimo. Después vine yo, pero Adolfo fue el mejor gobernador de la historia de San Luis, y aún hoy camina por las calles, la gente lo saluda... ha sido un gobernador maravilloso", enfatizó.

Cabe decir que en la provincia puntana todo huele a Rodríguez Saá, incluidos los medios de comunicación, por lo que la tarea de la oposición de hacerse escuchar no es precisamente sencilla.

Siguiendo en esa línea argumental, cuando un periodista le habló de las críticas que reciben por un estilo autoritario de gobierno, muy suelto de cuerpo indicó que "en mi caso no es así. Por el contrario me han acusado de tener un concepto abandónico del poder y que me quiero ir rápido.

"No parece", le apuntó un cronista. "Bueno... lo disimularé muy bien", contestó sin alterarse y con una desfachatez que casi pareció una grosería.

Los Rodríguez Saá se mantienen en el poder en San Luis desde hace 21 años. Adolfo fue gobernador en cinco períodos, Alberto ya fue reelecto y tiene una posibilidad más. La alternancia es en esa provincia, está visto, nada más que una utopía.

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