Unicamente por gravar certificados de obra, ingresarían $ 400.000 por mes

Los dirigentes del sector de la construcción optaron por el silencio frente a la difusión del proyecto impulsado por el oficialismo, que propone gravar las operaciones financieras que concreten las empresas del rubro.
La cautela y los comentarios en voz baja dominaban ayer entre los hombres de la Cámara Argentina de la Construcción, sacudida por los roces originados como consecuencia de diferencias en la relación con el Poder Ejecutivo.

Los empresarios consultados admitieron que la derogación de la excención al Impuesto a los Sellos perjudicará sus finanzas, ya que deberán afrontar más costos fiscales. La alícuota será de entre el 1% y el 2% del monto obtenido, según la forma de la operación.

El tributo alcanzaría también a los certificados de obras públicas con los que abona el Estado los emprendimientos de viviendas y viales. Una gran parte de ellos se descuenta a través de los bancos y, últimamente, esta operatoria se registra con bastante atraso (ronda los dos meses), lo que motivó quejas formales al Gobierno por parte del presidente de la entidad que agrupa a los empresarios, Antonio Viola. Su protesta derivó en una crisis interna, que incluyó la renuncia de Juan Carlos Falivene a la vicepresidencia.

Los certificados de obra oscilan entre $ 40 millones y $ 50 millones por mes. Si son gravados con el mínimo, sólo este rubro le reportaría a las arcas de la Provincia un incremento de recaudación del orden de los $ 400.000 mensuales (alrededor del 4% de lo que percibe actualmente por este impuesto).Antes de Pegar texto desde otra fuente, desactive el editor con el último botón

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