Es a raíz de las expresiones del Gobernador de Córdoba, quien pidió "un baño de reconciliación" y la reducción de penas para los genocidas que cometieron crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura cívico-militar.
Resulta inconcebible que después de tantos años de lucha de los organismos de derechos humanos, y de todos los argentinos, en momentos en que comienza a llegar la Justicia, luego de décadas de silencio cómplice y encubrimiento, se alcen voces de representantes democráticos descalificando una política ejemplar que ha permitido que nuestro país sea ejemplo para el mundo por el juzgamiento y condena de asesinos y torturadores, a través de juicios efectuados con todas las garantías constitucionales del derecho a defensa, que ellos nunca brindaron a sus víctimas.
De ninguna manera puede hablarse de “resentimiento” ni “revancha” al ejercicio de memoria, verdad y justicia, cuando nunca en tantos años de reclamo por el castigo y juicio a los culpables ha existido un solo hecho de justicia por mano propia, sino que siempre se ha exigido y se ha actuado conforme a derecho con las leyes y la Constitución Nacional como referentes.
Es por esto que adherimos al repudio a los dichos del Gobernador de Córdoba presentado por Abuelas y Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por razones políticas y la agrupación H.I.J.O.S, y demás Organismos de Derechos Humanos.

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