En la Unasur, mejor no hablar de ciertas cosas

Debido a la intransigencia uruguaya, se aplazará la discusión por la candidatura de Kirchner en la cumbre de Unasur que se realizará hoy en Brasil. A la medianoche llegó la Presidenta, quien se verá con Raúl Castro
“Todos los presidentes de América están en Brasil.” Un inmenso cartel anuncia en la bella y calcinante ruta de San Salvador de Bahía a Costa do Sauipe la visita de la treintena de jefes de Estado que a partir de hoy participará en una seguidilla de cuatro cumbres de organismos regionales. La crisis económica mundial profundiza la necesidad de encontrar estrategias comunes y a la vez exacerba las dificultades para conciliar ciertos intereses. En esa tensión se inscribe la expectativa por la candidatura a la secretaría general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) del ex presidente Néstor Kirchner: todo indica que el rechazo de Uruguay a la propuesta derivaría en la postergación del asunto. Cerca de la medianoche llegó aquí la presidenta Cristina Kirchner, quien está casi confirmado que mantendrá un encuentro con su par cubano, Raúl Castro, ya convertido en la principal atracción de la cita.

Sólo el aire acondicionado permite recobrar la condición humana en el complejo hotelero más grande de América latina, ubicado a la vera del Atlántico y 74 kilómetros al norte de Bahía. Mirando a través de los ventanales el meneo de las palmeras recortadas sobre el mar, hoy por la mañana se encontrarán los presidentes de los países del Mercosur. La mayoría de los mandatarios llegó entre anoche y esta madrugada. Después tendrá lugar la reunión extraordinaria de la Unasur bajo la presidencia pro témpore de la chilena Michelle Bachelet.

La delegación de Uruguay, que esperaba la llegada del presidente Tabaré Vázquez, hizo trascender su intransigencia sobre la postulación de Kirchner y amenazó con retirarse de la Unasur si se persistía con la idea. El conflicto en torno de la pastera Botnia instalada en Fray Bentos que provocó el corte de un cruce fronterizo por los ambientalistas argentinos y la denuncia ante la Corte Internacional de La Haya deterioró el vínculo entre ambos países. Ecuador propuso al ex presidente argentino con el apoyo inmediato de Venezuela, entre otros. La actitud de Uruguay generó un trastorno impensado: la constitución de Unasur prevé que a ese cargo se acceda por unanimidad. Argentina propuso entonces que se analice que sea por consenso. En el camino surgieron reparos de Colombia y Perú.

El canciller de Brasil, Celso Amorim, optó en rueda de prensa por eludir una respuesta taxativa. “Si hay que aplazar se aplaza, aunque no conversé sobre eso con ninguna delegación”, sostuvo. Y agregó: “El cargo de secretario general está previsto en el tratado de Unasur, pero el tratado no está en vigor, ya que aún no fue ratificado por todos los países. De hecho, en la agenda que remitió Bachelet no aparece el punto de renovación de autoridades. Desde la Cancillería argentina evitaron confrontar con la uruguaya y se limitaron a ratificar que la propuesta de Rafael Correa sigue en pie.

Se prevé tratar, en cambio, un tema sensible a la política exterior de Brasil, como la creación de un Consejo de Defensa de América latina. La evolución del informe sobre la masacre de Pando que tuvo lugar en Bolivia será otro de los temas de agenda. El ex subsecretario de Derechos Humanos de la Argentina Rodolfo Mattarollo fue el encargado de coordinar ese trabajo sobre el asesinato de simpatizantes del presidente de Bolivia Evo Morales durante las protestas de los grupos opositores. Los dirigentes opositores, nucleados en el Senado boliviano, cuestionaron el informe por considerarlo parcial y falto de objetividad.

La Cumbre de América latina y Caribe sobre Integración y Desarrollo será otra de las oportunidades de encuentro de los mandatarios antes de celebrar la incorporación plena de Cuba al Grupo Río. El presidente Raúl Castro llegó ayer por la tarde a Bahía después de visitar al venezolano Hugo Chávez en su primer viaje al exterior desde que sucedió a Fidel. Desde Cuba trascendieron las gestiones para un diálogo cara a cara con Cristina Fernández de Kirchner. Aunque en la Cancillería argentina se resistían a dar una confirmación oficial, el encuentro se producirá. De esta forma se dará un nuevo paso en la definitiva normalización del vínculo entre ambos países, comprometido a partir del caso de la neurocirujana disidente Hilda Molina. El gobierno de Raúl Castro permitió que la madre de Molina, Hilda Morejón, viajara a Buenos Aires y conociera a sus bisnietos.

“Todos los presidentes de América están en el Brasil”, provoca el cartel de la ruta. El colombiano Alvaro Uribe y el peruano Alan García optaron por no formar parte de ese “todos”. Un “todos” que intencionadamente no cuenta a los Estados Unidos y Canadá, los dueños de la otra América. Un escenario en el que el anfitrión Luiz Inácio Lula da Silva aspira a consolidarse como el articulador de la política regional.

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