Unas 500 familias construyen sus casas

Se trata de los lotes que entregó el Municipio luego de la ola de tomas que se desató en septiembre de 2007. En el 60% se inició construcciones.
Un relevamiento municipal determinó que quinientas familias iniciaron la construcción de su vivienda. En muchos casos la obra tiene como trabajadores a parientes y conocidos que “dan una mano” para que la casa esté finalizada en poco tiempo.

Después de la extensa toma de terrenos durante septiembre de 2007, el Municipio entregó alrededor de 800 lotes, de los cuales el 60% tiene una construcción iniciada. En el último año, la comuna inició la extensión de las redes de agua y cloacas pero la demanda está lejos de estar satisfecha.

Las construcciones se ubican principalmente en los barrios Parque Este, Oeste, Pueblo Nuevo, 25 de Mayo y al oeste de San Martín, un sector que todavía no tiene nombre aunque varias familias ya viven allí.

La expectativa de construcción disminuyó en el último tiempo, sobre todo desalentada por la falta de crédito. La consulta a las familias que están construyendo indica que la mayoría acudió al crédito personal. La mayoría de los que construye tiene un trabajo asalariado, en relación de dependencia, lo que permite acceder a créditos bancarios.

Sin embargo, los montos a los que acceden no superan los 20 mil pesos, por lo que en general se los utiliza para la compra de materiales y la propia familia realiza las tareas de albañilería.

Otro método utilizado para la construcción es el crédito personal en los comercios dedicados a la venta de materiales de construcción. En general las tasas de interés son mucho más altas que en los créditos hipotecarios y en algunos casos los materiales tardan semanas en llegar a pesar de que ya fueron abonados.

Sin crédito

El Municipio anunció a principios de este año un acuerdo con el Banco Hipotecario para una línea de crédito destinada a aquellas familias que tuvieran 1.500 pesos de ingresos como mínimo.

Si bien hubo numerosos interesados en participar, la línea no funcionó ya que la operatoria solamente tuvo un beneficiario de todas las carpetas presentadas.

Al principio se ofrecía la financiación del 100% de la casa; el préstamo tomaba como garantía el terreno y la vivienda estaba estandarizada, a partir de planos que tenía el banco. Pero finalmente aquellos que mayores posibilidades tenían optaron por la contratación de arquitectos o empresas constructoras.

Los que más urgencia tenían por dejar de pagar alquiler optaron por el crédito que les ofrecieron las empresas de viviendas prefabricadas.

En muchos sectores de la ciudad comenzaron a verse este tipo de viviendas, pero con el tiempo muchos vecinos las ampliaron y otros la revistieron con material.

En todos los casos, ya sea créditos bancarios, comerciales o a través de empresas constructoras, la cuota a pagar oscila entre los 500 y 1.500 pesos mensuales. Las familias que están en condiciones de acceder son aquellas que estaban pagando un alquiler de un monto similar y consiguieron construir con el dinero su propia vivienda.

Todavía queda pendiente un sector de la sociedad que tiene ingresos pero a través de trabajo en negro o subsidios a desocupados. El Municipio lanzó un loteo social, con terrenos que no superan los mil pesos y con servicios gratuitos, pero aún así no se resolvió el problema de vivienda de los más pobres.

Planes y usurpaciones

En Cutral Co hay casos paradigmáticos de planes de viviendas que fueron usurpados.

Cutral Co > El clásico plan de viviendas que instrumentó durante décadas el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) desapareció desde fines de la década del ‘90.

La experiencia más perjudicial fue la usurpación de 72 viviendas de un total de 150, cuando todavía no había culminado la obra. Después de muchos años las casas fueron entregadas a sus ocupantes ilegales mientras que todavía está pendiente un juicio contra la Provincia que inició la constructora. La empresa no pudo recuperar lo invertido en el plan inconcluso, lo que generó un mal antecedente.

La cooperativa Interior Neuquino inició un plan de 45 viviendas en el barrio Pueblo Nuevo, a través de una operatoria del Plan Federal de Viviendas, con intervención de la ADUS. En la última semana, cuando las viviendas están por terminarse, tres mujeres con niños intentaron usurpar casas, pero fueron retiradas por los propietarios y la Policía.

Los dueños de las viviendas montan guardias de 24 horas para impedir que haya nuevas ocupaciones, mientras los obreros apuran las terminaciones.

El Municipio tiene aprobadas cien viviendas a través del mismo programa nacional. Cuando se realizó la licitación para la construcción de las casas, ninguna empresa se presentó.

Los empresarios argumentaron que no vale la pena invertir cuando el riesgo de usurpación es tan grande. El Municipio suspendió la construcción hasta acordar con algún empresario, lo que no consiguió hasta ahora.

Comentá la nota