La ultraderecha israelí iza su bandera

Algunos de los líderes más conservadores del partido lograron ingresar en la lista encabezada por el ex premier Benjamin Netanyahu, favorito en los sondeos.
El resultado de las internas celebradas el lunes en el Likud, el mayor partido de la derecha israelí, pueden convertirse en un lastre para el ex primer ministro Benjamin Netanyahu (1996-1999), que hasta ahora lideraba los sondeos para las elecciones anticipadas del 10 de febrero en las que se elegirá al sucesor del primer ministro Ehud Olmert. Los 900 mil afiliados del Likud prefirieron apoyar la candidatura de los legisladores más ortodoxos del partido, frustrando así las aspiraciones de Netanyahu de mostrarse como un derechista moderado. Ahora, deberá encabezar una lista con figuras ultranacionalistas que podrían ahuyentar al electorado centrista que el ex premier aspiraba a seducir. Aunque en los primeros lugares quedaron referentes tradicionales del partido, como los actuales legisladores Guideon Saar, Guilad Arden y Reuven Rivlin, ingresó en el puesto 20 el extremista de derecha Moshe Feiglin, gran adversario interno de Netanyahu y promotor de romper todo diálogo con los palestinos.

Si bien es cierto que el Likud se encuentra apenas por encima del gubernamental Kadima, presidido por la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, todo parece indicar que el próximo gobierno de Israel será de derecha. Las encuestas adjudican al Likud al menos 34 diputados en la próxima Knesset (Parlamento) –tres veces más que lo que tiene en la actualidad–, con lo cual se convertía en la fuerza política con mayor representación parlamentaria y estaría habilitado para formar gobierno. Y así lo hizo saber Netanyahu apenas conoció los resultados del lunes, al anunciar que el Likud estaba eligiendo “una nueva dirigencia para Israel, con mucho talento, mucha experiencia y fuerza de liderazgo”.

Sin embargo, el ex premier sabe que sus expectativas de triunfo dependerán, al menos en parte, de cómo reciba el electorado centrista la presencia de Feglin entre los candidatos. Por eso, Netanyahu envió cartas a los afiliados antes de las primarias recomendando votar en contra del líder ultranacionalista. Su estrategia no tuvo éxito.

Feiglin, de 46 años, encabeza el movimiento Liderazgo Judío, un frente de ultraderecha que promueve un bloqueo a cualquier acuerdo con los palestinos y exige la evacuación árabe de los territorios cisjordanos. Al mismo tiempo acusa al Likud de apartarse de sus raíces para inclinarse hacia la izquierda. Apenas se supo ganador, Feiglin dijo que la suya “no es una victoria” sobre Netanyahu, pero que servirá para atraer al partido a “todo el sector (ultra)nacionalista”.

El temor de Netanyahu, en cambio, es que Feiglin espante al votante de centro y termine por precipitar la derrota del Likud ante el oficialista Kadima, agrupación de centroderecha que tendrá su propia elección interna la semana próxima. Ayer, Livni no ocultó su satisfacción al afirmar que la lista de su rival derechista será “un gran lastre” para las renovadas aspiraciones de liderazgo del ex premier conservador.

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