En los últimos seis meses, se incrementó la venta de armas.

Quienes más compran son personas de clase media y media baja que viven en barrios humildes.
Debido al aumento de la inseguridad, la población mendocina elige cada vez con más frecuencia estar prevenidos en caso de que un delincuente irrumpa en su vivienda para asaltarla. Por esto, la compra de armas ha subido notablemente en lo que va del año.

En las últimas ediciones, Ciudadano ha presentado diferentes informes sobre el incremento de los casos policiales donde las victimas acuden a defenderse por sus propios medios.

Tras consultar en las armerías de la provincia, se supo que la suba en la venta de armas de puño de corto alcance, como revólveres y pistolas (sobre todo estas últimas) ha sido notoria desde principios de año hasta la fecha. Así lo confirmaron desde Cascarano Armas.

Pero la información que más llama la atención es que la gente de clase media y media baja es quien más recurre a estos negocios para adquirir un elemento de defensa. "Los trabajadores humildes, que viven en barrios carenciados y están cansados de ver que matan al panadero o al vecino son los clientes más asiduos", afirmó Aldo Chesi, el propietario de El Tirolés.

Otro dato relacionado a esto lo aportaron desde la ex armería Rizzo, donde comentaron que "dejamos de vender armas porque venían a comprar personas de bajos recursos. Muchos continúan preguntándonos si tenemos revólveres, sobre todo en estos últimos meses".

Chesi aseguró que la venta de armas se ha incrementado, "así como aumentó la cantidad de rejas que la gente pone en su vivienda, las alarmas comunitarias y la venta de cierres perimetrales". Pero, claro está que cuando la población se anima a tener un arma en casa es porque la confianza en el sistema de seguridad ofrecido por la Policía, se perdió por completo. "La población no cree en la protección estatal contra la delincuencia que éste le da", opinó Chesi.

Por otra parte, el propietario de El Tirolés y experto en armas dijo que, si bien en este último tiempo ha habido un notorio incremento en las ventas, "esto viene en ascenso desde hace 15 años".

"Nosotros tenemos registro de todo lo que vendemos. Antes las armas de tiro al blanco y de cacería eran la principal compra de nuestros clientes. Ahora, eso quedó en el pasado", confirmó Chesi.

El desarme de la población

Por otra parte, el empresario dedicado a la comercialización de armas si se mostró en contra del desarme de la población: "Quieren que la ciudadanía pierda su método de defensa, pero no son capaces de sacárselas a los delincuentes".

Chesi cargó con la política de seguridad del Estado. "Hoy, el Gobierno es el mayor proveedor de armas de fuego para los asaltantes", disparó ofuscado, pero aclaró que esto se debe a los robos que ha sufrido la Policía a los principales depósitos.

Los dos casos que impulsaron la polémica

El pasado sábado a las 5, 2 sujetos armados ingresaron a una vivienda situada en calle Derqui en Godoy Cruz, con sus 4 integrantes dentro de ella. Durante un violento asalto, el padre de familia, Daniel Polo (50) alcanzó un arma calibre 32 y allí comenzó el fuego cruzado. Los delincuentes huyeron, ya heridos, a través de las rejas. Aunque uno de ellos pudo darse a la fuga, el otro quedó colgado en los hierros, y murió allí.

Este suceso recordó al ocurrido el pasado 13 de junio, cuando el ex legislador y actual secretario legislativo, Jorge Manzitti, quien durante un asalto a una escribanía jurídica céntrica disparó contra el delincuente armado, hiriéndole de gravedad.

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