Ultimos días del control kirchnerista en el Congreso

Por Jorge Rosales

Otra vez un fin de año maratónico en el Congreso. Pero este tendrá un sabor diferente: serán los últimos días en los que el kirchnerismo podrá hacer valer su mayoría con la cual impuso sin sacrificios y sin cambiar una coma -salvo algunas concesiones menores para sumar aliados circunstanciales- los proyectos de la Casa Rosada desde 2003 hasta hoy.

No es un dato menor. Con un Parlamento con mayoría opositora, el Gobierno estará obligado a abrir el puño y someterse a un ejercicio que poco practicó en estos años, como es la negociación para llegar a consensos que permitan mejorar los proyectos legislativos. Será un escenario para admirar: de un lado, un kirchnerismo que no está acostumbrado a hacerlo, y del otro, una oposición que deberá resolver la contradicción de capitalizar cualquier derrota del oficialismo con sus viejos reclamos de permitir la negociación y el consenso.

El Congreso, recinto mayor de la política, volverá a recobrar vida y por allí desfilarán las principales espadas del arco partidario. Sólo faltarán algunas figuras, ocupadas en sus gestiones de gobierno como es el caso del santafecino Hermes Binner, o el porteño Mauricio Macri. Los presidenciales desfilarán desde la semana próxima. Tendrán dos años de pulseada, previa a las elecciones presidenciales de 2011. Carrió, Kirchner, De Narváez, Solá, Cobos, Reutemann. Todos ocuparán una banca, pero en realidad donde quieren sentarse es en el sillón de Rivadavia.

Los diputados y senadores serán esta semana las estrellas de la política. La Casa Rosada deberá decidir si quiere despedir el año con la reforma política aprobada y en ese caso tendrá que extender una semana el período de sesiones ordinarias. El oficialismo tendrá mañana el dictamen y es probable que no fuerce su sanción esta misma semana. Por eso se necesitará que la presidenta Cristina Kirchner extienda unos días más el actual período de sesiones. Los opositores en el Senado dicen que si se apura la máquina esta semana, llevando al recinto el proyecto, puede crujir la vieja Cámara. Y en el oficialismo quieren pisar sobre seguro.

En dos semanas será otro el escenario. Aunque para que los efectos prácticos del recambio legislativo sólo llegarán después del 1° de marzo, cuando comience el nuevo período de sesiones ordinarias.

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