En los últimos 20 años, la pesca en el estuario disminuyó un 35%

Aunque con significativas diferencias interanuales, las capturas por la estación marítima local evidenciaron un significativo descenso, según sostiene un trabajo realizado por investigadores del IADO y del departamento de Geografía y Turismo de la UNS.
La aguda crisis que el sector pesquero de Bahía Blanca ha atravesado y en la que aún se halla inmersa, al igual que en otras pesquerías costeras, se debe a la falta de un manejo costero integrado, según concluyeron investigadores del IADO y del departamento de Geografía de la UNS.

El trabajo realizado por María Cintia Piccolo, Nora Pizarro y Augusto Conde señaló que, en las dos últimas décadas, las capturas decrecieron un 35,7% y que se registran significativas variaciones interanuales.

Según los autores "la problemática de la reducción de los rendimientos pesqueros se observan en las áreas costeras. Estas son zonas muy vulnerables y altamente inestables, porque la interacción marino-terrestre propicia ecosistemas que albergan una gran biodiversidad y atraen las actividades humanas, que impactan seriamente sobre estas áreas.

"Singularmente, los estuarios, bahías y lagunas costeras tienen un papel vital en la conservación de especies marinas, en particular para numerosas especies de peces, que los utilizan como áreas de desove y alimentación. Durante los últimos 20 años, las capturas en nuestra región han disminuido notablemente, despertando la preocupación de la comunidad local".

El estudio señaló que los recursos costeros presentan una tendencia hacia la disminución de su biomasa en la mayoría de las especies, encontrándose muchas de ellas en situación de vulnerabilidad.

Sin embargo, agregó que han sido escasos los estudios históricos que abordaron la problemática en esta área, que cuenta con una tradición pesquera que se remonta a principios de siglo.

"Esto se debe a que la información existente de las capturas en las diferentes instituciones no coinciden o no son continuas, debido a diferentes cambios históricos en los organismos encargados de llevar el correspondiente control", consigna el trabajo.

Capturas en descenso.

Para tener una idea aproximada de lo que sucede con las capturas en el estuario de Bahía Blanca, los investigadores procedieron a recopilar la información disponible en la zona.

Se utilizaron los datos de las capturas declaradas en el puerto de Bahía Blanca suministrados por la secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la República Argentina y la Cooperativa Pesquera Whitense Limitada, que se hallaba localizada en el mismo puerto.

En la región de Bahía Blanca --según afirman-- las capturas han decrecido considerablemente y presentaron variaciones interanuales significativas, con un máximo de 1510,9 toneladas en el año 1983 y un mínimo de 134,2 toneladas en 2001.

Otro dato revelador es el que señala que la evolución de las capturas en la región ha presentado un comportamiento totalmente opuesto a la evolución de las capturas mundiales y argentinas durante el período analizado.

En el período 1984-2006 pueden identificarse tres etapas en la evolución de los desembarques, la primera de 1983 a 1994 es donde se produce el descenso más acelerado; la segunda, entre 1995 a 2001 caracterizada por un cierto equilibrio hasta el mínimo histórico en 2001; y la tercera desde 2002 a 2007, presenta una leve recuperación en los valores desembarcados.

"Analizando cada etapa en particular es evidente que dentro de la tendencia general de cada una, las variaciones interanuales son significativas. Por ejemplo, durante la primera etapa se observa que en 1984 se capturó un 20,2% menos que en 1983, en tanto que en 1985 los desembarques fueron un 0,4% más que en 1984.

"Considerando todo el período de estudio los volúmenes desembarcados en el puerto de Bahía Blanca decrecieron aproximadamente un 35,7%. La aguda crisis que el sector pesquero de Bahía Blanca ha atravesado y en la cual aún se halla inmersa, al igual que en otras pesquerías costeras, se debe a la falta de un manejo costero integrado".

Los investigadores concluyeron que la arista más crítica de esta problemática es la disminución de los rendimientos pesqueros dentro del estuario de Bahía Blanca, que a su vez es agudizada por la acotación del área de acción de los pescadores.

Dijeron que al contar con un área de operaciones más limitada, la flota costera local concentra su esfuerzo pesquero en un área menor, lo que redunda en una disminución de los beneficios obtenidos por los pescadores.

Esto a su vez motiva una menor reinversión en la flota, provocando el paulatino deterioro de la misma.

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