El último adiós a Collantes

En la despedida, el Gobernador se quebró al recordar a su amigo. El vicepresidente destacó que Genaro fue un "ejemplo para la política".
Fue ayer el último adiós al diputado nacional, al dirigente radical, al médico, padre y esposo y al amigo de muchos: Genaro Collantes. El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, llegó a la Provincia para despedir a un compañero de su proyecto político y se unió en reiterados abrazos con la esposa de Genaro, Juana Fernández y con los hijos Romina (28), Matías (18), Florencia (13) y los hijos del corazón Eduardo y Federico. También arribaron para la despedida los diputados nacionales Silvia Lemos, Ricardo Manzur y Jorge Albarracín (Mendoza) y la senadora nacional Laura Montero. En representación del bloque de diputados del radicalismo arribó Norah Castaldo (Tucumán).

Los restos de quien fuera legislador nacional por Catamarca en tres oportunidades fueron sepultados en la tierra del Cementerio Parque Nuestra Señora del Valle. Antes hubo una misa en la Catedral Basílica Nuestra Señora del Valle.

Fue el Gobernador Eduardo Brizuela del Moral quien abrió la triste ceremonia de la despedida y frente al féretro cubierto por la bandera radical expresó: "Genaro, un amigo viene a despedirte".

"No resulta fácil encontrar la palabra justa que represente tu vida y a la vez mitigar el dolor de tus seres queridos. No nos equivocamos si decimos que en su vida pública Genaro fue un demócrata, un luchador, un apasionado de la política. El bien común y el trabajo responsable fueron siempre sus herramientas. Fue un defensor de nuestros intereses, cualquiera fuera su trinchera de lucha. Múltiples cargos institucionales y partidarios dan muestra de ello sin necesidad de tener que recordarlos. Dueño de una oratoria exquisita, propia de la estirpe radical de otrora, fue capaz de llegar con su mensaje político a todos los rincones de la provincia. Poseía un carisma especial y sabía cómo hablar a su gente y cómo llegar hasta el más humilde. Brindaba su amistad con un apretón de manos y un cálido abrazo. Lo caracterizaba un trato afable. Ése fue Genaro", expresó el Gobernador visiblemente emocionado, quien se quebró al concluir el mensaje: "Su familia pierde a un ejemplar padre y esposo, los catamarqueños a un gran legislador y yo pierdo a un gran amigo", dijo con la voz entrecortada y entre lágrimas.

El vicepresidente Julio Cobos valoró la muestra de afecto y gratitud del Gobernador de la provincia. "Fue un ejemplo para la política, un hombre con vocación de servicio, dispuesto a trabajar por el bien común y defender a su provincia y su país", manifestó el vicepresidente de la Nación.

Su esposa Juana Fernández agradeció el apoyo de amigos y dirigentes mientras estuvo enfermo. Collantes murió en la mañana de Navidad, luego de padecer dos meses una enfermedad terminal que le apareció cuando fue a realizarse un chequeo por la diabetes.

"Yo no le voy a decir adiós, le voy a decir hasta siempre", expresó conmovida. "Gracias a Dios pudimos hablar mucho. Habló de defender un proyecto político y de la necesidad de consolidarlo. Yo pensé en algún momento que estaba mal lo que me estaba diciendo porque no era la ocasión", confesó, y agregó que Collantes expresó desde su lecho de enfermo: "No estoy confundido, te estoy pidiendo: hay que seguir trabajando, quedan muchas cosas por hacer todavía, se avizora un proyecto nacional importante. Hay que tener convicciones, compromiso y seguir trabajando", expresó Fernández en la despedida, justo el día en que el titular de la UCR, Ernesto Sanz, reconoció ante los medios nacionales que el vicepresidente Julio Cobos es la "figura" del partido con más "adhesión de la gente" para las elecciones presidenciales de 2011.

La despedida fue con un largo aplauso para Genaro y las flores que sus familiares y amigos arrojaron en su última morada.

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