"Si no sos vos, voy a ir yo", fue el ultimátum de Duhalde al Lole

"Si no sos vos, voy a ir yo", fue el ultimátum de Duhalde al Lole
El senador cavila sobre el mensaje que le hizo llegar el ex mandatario, que quiere que se defina como presidenciable cuanto antes.
Todos esperan una señal, un gesto, una palabra. Aguardan la orden para empezar a moldear su candidatura a presidente con la mira puesta en 2011. Todos menos él. Para Carlos Reutemann, el semáforo de largada todavía no se encendió. Es por eso que no arranca. Es por eso que elige el silencio. "No voy a hacer ningún tipo de declaraciones", se excusó ante PERFIL, que lo fue a buscar a Santa Fe ¿Le dirá lo mismo a Francisco de Narváez, a Felipe Solá y a Eduardo Duhalde? Sus compañeros del PJ disidente ansían que se defina con prisa porque necesitan poner una figura fuerte que le dispute el poder a Néstor Kirchner dentro del justicialismo, alguien que le ponga un freno, que le haga morder el polvo de la derrota definitiva.

El más interesado en ganar la partida es Duhalde. Al caudillo bonaerense lo motiva la venganza: ayudó al pingüino a coronarse presidente en 2003, pero sufrió luego el destierro que le asestó el santacruceño. En las últimas horas, Duhalde le mandó el ultimátum al Lole a través de un emisario: "Si vos no sos el candidato, soy yo". El bonaerense cree que la figura del ex gobernador de Santa Fe puede destronar al matrimonio presidencial del sillón de Rivadavia. Y lo presiona sin disimulo porque además es consciente de que su imagen negativa, que supera el 50 por ciento, es un límite concreto para postularse. Por eso lo quiere convencer a Reutemann. Se podría decir que esta película ya se vio. Y es cierto. El ex piloto de F1 era la carta del caudillo bonaerense para 2003, pero la reticencia del Lole (que dio muchas vueltas para decirle que no) lo obligó a optar por el entonces desconocido gobernador de Santa Cruz.

El entorno de Reutemann es más entusiasta que él. Y ensaya excusas para explicar tanta incertidumbre: "Va a esperar al 1º de mayo, a la apertura de las sesiones ordinarias. Quiere escuchar el mensaje de la Presidenta, ver si entendió el mensaje que le dieron las elecciones. Y además quiere evaluar qué país le están dejando los Kirchner", como si de eso último dependiera si resuelve subirse al coche, o si se queda en boxes para ver la carrera como espectador.

Mientras tanto, Reutemann está más activo que nunca en la "rosca" política. "Quiere construir poder en el bloque federal del Congreso", acotó en diálogo con PERFIL uno de sus operadores en tierra santafesina. Y ya consiguió algunos logros. Colocó en la vicepresidencia primera del bloque en Diputados a su mano derecha, Celia Arena. Y pidió que le otorguen a Daniel Germano, otro hombre de su confianza, la estratégica Comisión de Industria, desde donde pretende impulsar proyectos a favor del campo.

El senador, puertas adentro, anticipa que todas las leyes K que él votó en contra tienen que ser revisadas por la nueva composición del Congreso. Eso lo comparte con sus compañeros del peronismo federal. También prepara iniciativas propias. Con relación al campo, el Lole va a promocionar la "retención de vientres", un precio testigo a la producción lechera y la creación de un Banco Nacional de Desarrollo para los chacareros. Esta semana, además de negociar por los cargos, el Lole acordó con Ramón Puerta y con Solá que aceptarían la vicepresidencia tercera de la Cámara, que había quedado vacante en rechazo al acuerdo UCR-FPV.

Para algunos allegados, Reutemann no da precisiones sobre su futuro porque no siente la necesidad de embarcarse en un proyecto nacional que no le garantizará la tranquilidad que tiene ahora en su propio terreno. En Santa Fe administra 13 bancas de diputados y 12 de senadores. Más de 100 municipios están bajo su ala protectora. Y el kirchnerismo, que mañana desembarca con el propio Néstor Kirchner en Rosario, está muy débil.

La última vez que Reutemann habló fue en agosto para decirle al matrimonio presidencial que se metieran su "candidatura en el culo". Así. Literal. Estaba enfurecido porque una senadora de su riñón, Roxana Latorre, había votado con el oficialismo las facultades delegadas y le había asestado así un golpe letal a la credibilidad de Reutemann.El ex piloto había afrontado el rumor de un acuerdo en las sombras con la Casa Rosada y ese voto de Latorre fue lo que alimentó el rumor y exasperó al santafesino. En caliente tiró lo que, probablemente, sea la única certeza hasta el momento: "El futuro me importa tres pitos".

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