Ultimátum del barrio privado en la ex Rhodia

El grupo inversor que proyecta construir un barrio privado en el predio de la ex Rhodia lanzó un ultimátum a la gestión Gutiérrez.
En una reunión de la que participaron los abogados Gabriel Sandoval, Gustavo Frasquet, el secretario de Obras Públicas Brian Renison y el intendente Francisco Gutiérrez, volvieron a discutirse los términos finales del proyecto de barrio privado que está en danza para las tierras ubicadas sobre Mitre entre Primera Junta y Dorrego.

Trascendió que el gobierno les reclama a los inversores el 20% de la superficie de todo el terreno que comprende el barrio cerrado. Los privados están dispuestos a ceder el 20% de la superficie construible. Aceptaron cambiar el paredón por un enrejado, dejar la primera hilera de álamos en la vía pública, construir una plaza con juegos para discapacitados sobre Primera Junta y otra sobre Dorrego. Incluso, la apertura de la calle Paz por los fondos del predio. No obstante, no están dispuestos a aceptar las nuevas condiciones del gobierno municipal. Así se lo hicieron saber en la reunión que se llevó a cabo el lunes último.

Los representantes legales del emprendimiento de la empresa “Plaza Verde S.A.”, exigen una definición escrita por parte del gobierno comunal, ya que hace seis meses que no logran que el expediente tenga ningún movimiento, está literalmente paralizado. Ni siquiera se ejecutó el fallo del juez de Faltas, Carlos Fariña que echó por tierra las clausuras y multas aplicadas con anterioridad.

La reunión en la que Gutiérrez recibió a los representantes del grupo inversor se desencadenó luego de que el propio Gabriel Sandoval le anunciara a Renison que iba a presentar una demanda judicial en su contra y contra la administración municipal por las dilaciones permanentes que viene sufriendo el proyecto.

Durante el encuentro Gutiérrez insistió en remarcar que no está de acuerdo con la instalación de un barrio privado en esa zona, aunque reconoció que el proyecto está enmarcado dentro de las normas legales vigentes. Según trascendió en la reunión se decidió mantener una semana más de negociaciones a fin de intentar acordar una obra posible donde los inversores aparecen dispuestos a ceder 3.900 metros cuadrados, no más; y habrá que ver si persuaden a la gestión comunal de no solicitar los 8.000 metros cuadrados que Renison comenzó a reclamar. De no haber acuerdo, el grupo inversor ya tiene decidido ir a la Justicia dado que considera haber cumplimentado con todos los requisitos legales necesarios para poder llevar adelante la obra del barrio privado sin mayores inconvenientes, incluido el aval del Concejo Deliberante.

Al cierre de esta edición, ningún integrante del gobierno municipal ni tampoco representantes del grupo inversor quisieron referirse a este tema ante la consulta del diario ‘5 DIAS’. No obstante, se pudo saber que una discusión similar en torno a la superficie pública surgió también con el otro proyecto privado “Quilmes Nuevo” ubicado en los terrenos de la ex Startel de Bernal, aunque no se conocen mayores detalles.

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