En las últimas semanas, Jaque eligió viajar y evitó la exposición pública

En las últimas semanas, Jaque eligió viajar y evitó la exposición pública
El mandatario estuvo en Chile, Bariloche y Buenos Aires y casi no mantuvo contacto con la prensa.
El gobernador Celso Jaque supo recorrer en tiempos maratónicos la provincia cuando aspiraba a ser gobernador. Incluso a principios de este año, en un intento de relanzar la gestión luego de un año difícil, volvió a andar por cada uno de los departamentos. Pero tras el cachetazo de las urnas, hace tres meses, la agenda de actividades del primer mandatario empezó a decaer.

Influyó el escándalo por el subsidio al show de Los Fabulosos Cadillacs, que trascendió en julio y puso al Gobierno en el ojo de la tormenta; además desnudó las guerras intestinas que habitan la Casa de Gobierno.

Esta dos últimas semanas, el Gobernador prefirió viajar afuera de la provincia, a Chile, Bariloche y Buenos Aires, no tener contacto con los medios de comunicación, acotar el cara a cara con la gente y suspender por un buen tiempo su participación en los cortes de cinta, conferencias y actos protocolares.

Ni siquiera estuvo este fin de semana en la inauguración de un barrio en Malargüe, a pesar de haber estado descansando con su familia en su departamento luego de una semana compleja (que tuvo a sus parientes políticos, a él mismo y a medio gabinete sumido en todo tipo de conflictos y polémicas).

Esta semana el Gobierno refritó la idea de llamar a un Consejo Económico y Social con el objeto de darle respaldo de los distintos sectores de la provincia a los dos años de gestión que le quedan a Jaque por delante. Por eso quizás reciba entre jueves y viernes a algunos empresarios, con quienes no tiene por estos días un contacto muy fluido.

El último encuentro que tuvo con un grupo poderoso fue el viernes 11, cuando recibió a los directivos de YPF, quienes se comprometieron a invertir 300 millones de pesos en los próximos años para extraer petróleo de los pozos mendocinos.

Con los intendentes mantuvo dos reuniones. Debió asistir a Junín, a ver al intendente cobista Mario Abed quien construyó una casa de 20 mil pesos para familias carencias y se enfrentó con el IPV y todo el oficialismo, que impulsa un plan para hacer casas de más de 80 mil pesos.

En la Casa de Gobierno, el sábado 20, finalmente permitió, 83 días después de la tremenda derrota electoral, una autocrítica y catarsis de todo el peronismo.

Prometió a los principales popes del PJ abrir la gestión, pero la semana que siguió se volvió a encerrar con su círculo pequeño de hombres de confianza (Alejandro Cazabán, Raúl Leiva y Daniel Pereyra) a resolver un sinnúmero de inconvenientes: el reemplazo de Beatriz Barbera en la Secretaría de Deportes, quien dio un portazo sonoro, la polémica por el tomate triturado con patente trucha que venden sus familiares políticos en Neuquén, y algunas irregularidades graves en Fiscalización y Control y la Dinaf.

Sus viajes fueron el lunes 14 a Chile, para acordar con las autoridades trasandinas políticas de integración y que en Uspallata se realice un único control aduanero del transporte de cargas; a Bariloche el jueves 16 y viernes 17 para participar de la cumbre de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) y a Buenos Aires (martes 22), para encontrarse con los mismos gobernadores de la Ofephi y el ministro de Planificación Federal Julio De Vido.

A su regreso de Capital Federal se encontró con varios inconvenientes. El escándalo del tomate triturado, las críticas del vicegobernador Cristian Racconto por su inacción y falta de reflejos y el festejo de su cumpleaños -el jueves- tenso, con varios funcionarios y peronistas de trayectoria en una pizzería de Carrodilla.

El fin de semana, Jaque volvió a elegir el hermetismo. Ayer sólo mantuvo reuniones con el nuevo secretario de Deportes, el tunuyanino Martín Aveiro, y con algunos ministros. No tiene previsto por ahora hacer una reunión de gabinete ampliado y tampoco algún otro viaje.

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