Las últimas precipitaciones no alcanzaron para revertir el estado de los cultivos.

Las últimas precipitaciones no alcanzaron para revertir el estado de los cultivos.
En los lugares del Partido de Pergamino que registraron más de 30 milímetros sólo trajeron alivio para la soja. En cambio para el maíz es tarde cualquier lluvia debido a que definió su rendimiento. Son generalizados los fuertes ataques de plagas, asociadas a la sequía.

“Lamentablemente la última lluvia fue muy desuniforme, tenemos registros en algunos sitios del Partido de Pergamino de 30 a 50 milímetros y en otros lugares –que son muchos- se registraron 10 milímetros para abajo. Obviamente que donde llovió más de 30 milímetros permite un alivio para la soja y donde llovió menos sólo sirve para prolongar la agonía. En el caso del maíz, con esa lluvia o con todo lo que pueda llover de ahora en más, ya es tarde”. Con esas palabras el consultor privado, ingeniero agrónomo Daniel Lavezzari, describió brevemente la actual situación de los cultivos en el Partido de Pergamino y su zona de influencia luego de las últimas precipitaciones.

Las lluvias no trajeron alivio al maíz en el área líder maicera bonaerense dado que el cultivo tiene prácticamente el rendimiento definido, las mismas sólo alcanzarían para compensar producción en un mínimo porcentaje por llenado de grano. A su vez y como señaló Lavezzari las lluvias fueron dispares y no en el milimetraje necesario como para recargar el perfil. “El maíz finalizó su ciclo, pasó el período crítico de necesidad de agua y definió su rendimiento con una pérdida muy significativa que no se puede generalizar hasta tanto no empiece la cosecha, puesto que existe un sinnúmero de situaciones. Cuando se pasa un período tan prolongado de sequía comienzan a verse los efectos beneficiosos de las rotaciones, del estado de conservación del suelo, de las coberturas de rastrojo, y eso varía de un campo a otro y de un lote a otro. Sin dudas que saldrá algún lote de maíz con un rendimiento aceptable y otros con muy bajos rendimientos”, dijo Lavezzari al ampliar la explicación sobre el panorama del maíz en la zona.

Según el informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en inmediaciones a la ruta nacional N° 8 las localidades de Arrecifes, San Antonio de Areco y Pergamino cuentan hoy con más del 50% de pérdida de potencial de rendimiento: “Al sur de Pergamino se observan con bajo porte, reabsorción de granos en el marlo en el orden del 35 al 45%, hoja de inserción de la espiga senescente, granado deficiente y pérdida total de hojas basales y mediales”, señala.

Soja

“Las esperanzas de que se produzcan precipitaciones generalizadas y de buen volumen están puestas en el cultivo de soja”, aseguró contundente Daniel Lavezzari, a la vez que graficó por qué las lluvias prácticamente no sirven: “Cabe recordar el estudio del Inta Pergamino (publicado hace tres semanas por LA OPINION) en el que se informa que al 2 de enero las reservas de agua útil en el suelo en la zona de Pergamino eran entre el cero y el diez por ciento. Y desde esa fecha hasta hoy no se produjeron precipitaciones importantes, además hubo muy altas temperaturas. El mismo informe sostiene que para llevar las reservas de agua a un 50% se necesitaban precipitaciones entre 100 y 130 milímetros. Esto da una idea de por qué las lluvias no sirven y sólo traen alivio por unos días”.

En soja hay que dividir la situación en dos partes: por un lado hay que considerar la soja de primera que se sembró entre el 20 de octubre y el 1º de noviembre, un 50% de la superficie planeada. Por otro, luego transcurrió todo noviembre sin lluvias y a principios de diciembre, con una lluvia importante, continuó la implantación de la oleaginosa en Pergamino.

Para la primera siembra, para los cultivares que más se siembran en Pergamino, ya pasaron la floración, el inicio de formación de vainas, la plenitud de formación de vainas y están entrando lentamente en el período de llenado de granos. “Este período para cualquier estrés al que es sometida la planta (térmico, hídrico o insectos), es el más crítico de todos. Cualquier cosa que impacte en la planta en este estado (R5) le produce daños que después son irrecuperables. Esta es la situación en la cual está entrando el 50% de la soja sembrada en Pergamino”, detalló el ingeniero agrónomo. Respecto del otro grupo Lavezzari explicó que “todavía no están en ese momento crítico y aún tienen tiempo para recuperar parte de su crecimiento y mejorar el canopeo del cultivo en caso de que en los próximos días se produzcan precipitaciones de 50 milímetros o más y uniformes en todo el Partido”.

El informe de la Bolsa de Cereales expresa que en Pergamino existen importantes pérdidas en los potenciales de rinde dada la restrictiva condición hídrica: “Lotes de primera registran pérdidas de plantas dentro del stand, siendo aún más significativas las pérdidas de área foliar y el amarillamiento de hojas”.

Plagas

Son generalizados los informes sobre fuertes ataques de orugas bolilleras y medidora en la región, requiriendo más de una aplicación para su control. “Son plagas de soja llamadas ocasionales porque justamente no se presentan en forma habitual todos los años sino en forma esporádica cuando se dan determinadas condiciones. Así tenemos plagas asociadas a condiciones de alta temperatura y sequía: trips, arañuela roja e inclusive una plaga que obligó a una gran cantidad de tratamientos porque cumplió las dos generaciones en la soja, la oruga bolillera, poblaciones que se ven favorecidas por el estrés térmico e hídrico. Esto obligó a realizar una cantidad impensadas de tratamientos de insecticidas”.

-¿Estas aplicaciones reducen mucho los márgenes brutos?

- Por supuesto que hay un efecto amortiguador por el precio de la soja en los últimos días, pero lo más negativo para el resultado del margen bruto va a ser la caída del rendimiento, que aunque aún no se puede asegurar cuánto va a ser, es un hecho que va a ser menor que la campaña pasada. Va a ser difícil que un establecimiento maneje 35 a 40 quintales de soja por hectárea. Además de que este año los costos de implantación-protección se elevaron en forma considerable, el mayor impacto sobre el margen bruto va a ser el rinde final que tenga la oleaginosa.

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