Las últimas lluvias llegaron tarde

Las lluvias de los últimos días trajeron un alivio a la producción agropecuaria, pero no fueron suficientes para contrarrestar los efectos que provocó la intensa sequía en Santa Fe y otras regiones productoras, la peor en 40 años. El desahogo es considerado insuficiente por los analistas en función de que los cultivos de maíz ya están demasiado perjudicados por la falta de humedad, aunque aseguran que la soja tiene mayores chances. De todos modos, "los promedios de rendimiento de la oleaginosa ya están afectados", precisan.
Cristian Russo, de la Guía Estratégica de Rosario de la Bolsa de Comercio de Rosario (GEA), señaló que a pesar de que en Rosario se registraron lluvias de 53 milímetros en los últimos días, en el resto de las localidades de la provincia la media se estableció entre los 10 a 30 milímetros.

De acuerdo a los datos que releva el GEA, "para salvar los daños se necesita un potencial de lluvias de 100 milímetros", aseguró el especialista.

"La situación sigue muy complicada. Para el maíz no sirvió ya que el rendimiento potencial estaba fijado, con severas bajas, y el rendimiento del cerel no va a pasar los 40 a 60 quintales por hectárea (qq/ha), cuando el año pasado alcanzó entre 80 a 85 qq/ha", aseveró Russo y sentenció: "De Rosario al norte, el 50 por ciento de los lotes se van a perder".

En ese sentido, el secretario de Sistemas Agroalimentarios de la provincia, Carlos Sartor, coincidió en que las lluvias no fueron uniformes, sino disperas, y no fueron suficientes.

"Cayeron lluvias en todos los departamentos y de bajo militmetraje en general, salvo en caso puntuales", dijo Sartor pero aclaró que "no alcanza, es sólo un alivio y dependiendo del estado del cultivo". Por otra parte, explicó que "los productores están utilizando el maíz para hacer rollos para el ganado".

La soja tiene margen. En el caso de la soja, si bien la oleaginosa tiene un poco más de margen, los datos no resultan tampoco demasiados alentadores. "Está dificil en aquellos cultivos que se sembraron temprano. En la región de Rosario, están con altura limitada, muy pocos lotes cerraron el entresurco y los cultivos tempranos tienen pocas vainas". dijo Russo y precisó que "se habla de rendimientos de 25 quintales cuando el año pasado fueron de 40 a 45 quintales".

Por su parte, Sartor indicó que dependiendo del estado de los cultivos, "en muchos casos, con un poco de agua se podría revertir la situación de la oleaginosa".

Al respecto, los pronósticos de distintos expertos señalan que el mes de febrero puede ser un período más lluvioso, por lo cual esto podría mejorar la situación sobre todo de la soja. Distinta es la realidad del girasol que prácticamente está todo sembrado y sufrió los efectos de la falta de agua.

José Luis Aiello, metereólogo de GEA aseguró que "hay una buena probabilidad de que a partir del mes de febrero haya un cambio de patrones de lluvias, esperando que sean hacia una situación en donde los montos sean más significativos" y agregó: "Esta es la realidad que podemos mostrar al día de hoy y resulta de poco rigor anunciar la continuidad de esta sequía (aunque sea uno de los escenarios posibles) y decir que vamos a tener un otoño seco. Desde GEA lo que hacemos es un riguroso monitoreo tanto en la zona núcleo como en el país y utilizamos los recursos científicos disponibles al presente", dijo.

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