Ucrania bloqueó el paso del gas ruso a la UE

La impotencia europea ante el conflicto gasístico que enfrenta a Rusia y a Ucrania empieza a ser notoria y humillante para los cientos de miles de ciudadanos de Europa Central y del Este que llevan una semana soportando, sin calefacción, temperaturas bajo cero.
Tras siete días de crisis, todo parecía solucionado. Moscú reactivó en la mañana de ayer el suministro de gas a Europa vía Ucrania. Pero la Comisión Europea, a las pocas horas, hablaba de "poco o ningún flujo de gas" y de que los observadores europeos no tenían acceso libre a las estaciones de bombeo de gas ni en Ucrania ni en Rusia.

Entonces, Rusia denunció que Ucrania bloqueaba el gas y al mediodía Kiev ya lo reconocía.

La gasística ucraniana Naftogaz aseguró que el poco volumen de gas enviado por los rusos "viola gravemente las prácticas establecidas para el buen funcionamiento del sistema de tránsito de gas".

Kiev alegaba ayer que de haber aceptado las condiciones de Gazprom, regiones enteras de Ucrania se habrían quedado sin gas.

Rusia usa la presión europea para que Kiev acepte las condiciones que le exige para su contrato biletaral de suministro de gas. Y Ucrania sabe que sin la UE presionando, estará a merced de una Rusia que pretende mantenerla bajo su esfera de influencia.

Ucrania argumenta que necesita "gas técnico", el que hace funcionar los gasoductos, y que el escaso suministro ruso la deja impotente para que su sistema de transporte de gas funcione correctamente.

Pero Rusia asegura que los gasoductos ucranianos están sencillamente cerrados. Y Naftogaz dice que Gazprom inyectó el gas por un gasoducto que no tiene conexiones con el resto de Europa, algo que Moscú niega.

Ante su impotencia, la UE se está dedicando a ayudar en lo posible a los países más castigados por la crisis. En Europa se vive una ola de frío intenso que ya paralizó varios países.

"Bulgaria y Eslovaquia son los países más afectados porque no tienen ninguna conexión energética con sus vecinos, la situación es extremadamente grave", explicaba ayer un funcionario de la Comisión Europea.

En estos dos países se está evaluando reabrir sus reactores nucleares, desactivados cuando ingresaron a la Unión Europea según lo previsto en sus tratados de adhesión. La situación es crítica. Bulgaria cubre más del 90% de sus necesidades energéticas con las importaciones de gas ruso.

Comentá la nota