Tyson peleó lejos del Abasto

El argentino Víctor Emilio Ramírez (90,200 kilos) perdió el título crucero OMB ante el serbio-alemán Marco Huck (90,744), en una pelea de desarrollo parejo, más equilibrada de lo que marcaron las tarjetas de los tres jurados.
El puertorriqueño Carlos Colón y el estadounidense Duane Ford fallaron 116-111 para el nuevo campeón, en tanto el francés Noel Monet dio 115-112 para el ganador, la tarjeta más cercana a lo que de verdad sucedió en el Gerry Weber Stadium de la ciudad de Halle Westfalen, en el oeste de Alemania.

Lo concreto es que Ramírez, apodado el Tyson del Abasto, tuvo la iniciativa durante los 12 rounds, aunque a la hora de la eficacia le faltó más precisión en sus envíos y más variedad en sus combinaciones. Como ejemplo, buscó demasiado golpear a la cabeza y se olvidó de la zona baja. Huck, lanzando menos golpes, equiparó en efectividad al argentino, que anoche realizaba la segunda defensa de la corona que obtuvo en enero pasado en Dusseldorf, cuando noqueó técnicamente en 9 asaltos al ruso Alexander Alexeev.

Así, se llegó a un típico fallo en el que lo que prima es el criterio, la apreciación de cada jurado, y en ese sentido las tarjetas fueron muy generosas con Huck, que gozaba de la ventaja de la localía y además es promovido por el organizador de la cartelera, el empresario alemán Wilfried Sauerland.

Ramírez fue en esta pelea el mismo boxeador agresivo y de ofensiva intensa de toda su campaña, aunque ayer se mostró en mejor condición física que en mayo pasado, en el Luna Park, cuando estrenó el título y venció por puntos al azerí Alí Ismailov. El pupilo de Carlos Martinetti trabajó con continuidad y buscó no desbordarse, pero le costó conectar golpes a fondo y eso, en un hombre de mano "pesada" como él, es muy frustrante. Y es que no hay que olvidarse de que Ramírez, nacido en Ezeiza y residente en Wilde, sólo suma 18 peleas como rentado, con 15 victorias (12 nocauts), dos derrotas y una sin decisión.

Huck, con un planteo muy simple, trabajar de contra y trabar al argentino en la corta distancia, se mostró como un peleador inteligente pero, al igual que Ramírez, con pocas luces. De esos que pierden la corona ante el primer adversario de fuste con el que se cruzan. El nuevo campeón, de 24 años, llegó a esta contienda como campeón europeo y cuarto en el ranking OMB y elevó su palmarés a 26 triunfos (20 nocauts), con una derrota y ningún empate. Huck ya había tenido una chance mundialista, pero fue derrotado por nocaut técnico en 12 rounds por el estadounidense Steve Cunningham, por la corona de los cruceros de la FIB.

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