El clima de violencia no cesa en el país. Distintas asociaciones denunciaron que la brutal represión perpetrada por el primer ministro dejó cientos de heridos en las últimas horas
Médicos arrestados, diputados golpeados, represión durante un funeral de un manifestante asesinado en Ankara, gases lacrimógenos lanzados contra hoteles y restaurantes en el corazón de Estambul, son todas imágenes de guerra reflejadas por las redes sociales que denuncian la brutalidad de la policía turca.
Las brigadas antimotines intervinieron durante todo el día en numerosas áreas de la ciudad para dispersar por la fuerza las manifestaciones pacíficas de protesta contra la represión del sábado por la noche en el Gezi Park.
Los manifestantes y los medios de comunicación extranjeros calificaron de "brutal" la represión lanzada en la Gezi Park para desalojar a los jóvenes "indignados" durante el sábado por la noche.
Los incidentes proseguían este domingo por la noche en Estambul, que parece una ciudad blindada, y la lista de detenidos sumaba casi 600 personas, publicó el diario Hurriyet en su portal de Internet.
En Taksim Gezi Park, foco de las protestas anti-gubernamentales contra el desmantelamiento de ese parque de Estambul fue cometido "un crimen contra la humanidad", denunció el jefe de la oposición, Kemal Kilicdaroglu, en una grave
acusación contra el premier, Recep Tayyip Erdogan, que ordenó el asalto el sábado y busca sofocar con puño de hierro la revuelta de los jóvenes turcos.
"Tiene una mentalidad de dictador", acusó.
Al momento del asalto en las últimas horas del sábado, con incidentes que se extendieron hasta el alba, en el parque había miles de jóvenes manifestantes, muchos con sus familias y niños que jugaban entre los árboles.
La enfermería del parque fue la primera estructura atacada y destruida, refirieron manifestantes. Los médicos que curaban a los heridos fueron arrestados.
Varios médicos tienen la hipótesis que en el agua disparada por los camiones hidrantes había agentes químicos. Muchas fotografías muestran llagas causadas por el agua lanzada por la policía.
Incluso, fotografías de latas de productos químicos fueron tomadas por activistas italianos en Estambul y publicadas en el sitio digital Global Project.
En una rueda de prensa celebrada este domingo, el discutido gobernador de Estambul, Huseyin Avni Mutlu, negó que hayan sido utilizadas sustancias peligrosas en el agua de los carros hidrantes, aunque admitió la presencia de "medicinas".
En la larga noche de enfrentamientos en Estambul, se reportaron 788 heridos, según la Unión de médicos.
El asalto en Gezi "con balas de goma, gases lacrimógenos y granadas de ruido, mientras en el parque había mujeres, niños y ancianos, es un acto criminal contra la humanidad", denunció la Plataforma Taksim, que reúne a 116 movimientos de la protesta.

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