El turismo es uno de los sectores más afectados por la crisis

El turismo se verá ampliamente afectado por la baja del consumo este verano, y durante 2009 en el país, debido a la crisis global, la inflación y la incertidumbre que padecen los argentinos.
El crecimiento de los efectos del colapso financiero preocupa a los economistas, quienes advierten que uno de los sectores que más impulsó el crecimiento sostenido de de la Argentina, como el turismo, bajaría drásticamente su nivel de producción en 2009.

Si se considera el "impacto amplio" del sector en la Economía real del país, la contribución al Producto Bruto Interno (PBI) alcanza el 8 por ciento en lo que va de 2008 y en los últimos años el complejo creció por encima del promedio de la economía.

Según un análisis de la consultora privada Ecolatina, el deterioro de las expectativas y la incertidumbre económica afectó las decisiones de veraneo de muchas familias y eso hizo caer la demanda en el sector.

Las reservas para la costa atlántica hasta este 19 de diciembre se ubicaban un 20 por ciento por debajo de la registrada en 2007, según sostiene el informe de la consultora.

La preocupación por el impacto que esto podría provocar crece debido a que desde la devaluación de 2001, esta actividad contribuyó sobremanera en la generación de divisas, de puestos de trabajo y de crecimiento en diversas regiones.

"Las perspectivas para la temporada de verano no son alentadoras", advierte y detalla que la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del desempleo y la incertidumbre conforman un "cóctel muy adverso" para un consumo suntuario como el turismo.

La inflación continúa siendo un problema ya que el precio de los alquileres en los principales centros turísticos se incrementó cerca de 15 por ciento con respecto a la temporada pasada, mientras que en bares y restaurantes los precios subieron un 23 por ciento.

Si bien el gobierno anunció créditos a tasa fija para dinamizar el turismo interno, según la consultora, "habrá que ver si este plan puede instrumentarse antes de las vacaciones de verano y si es un estímulo suficiente".

En los últimos siete años, el número de turistas que ingresó al país superó ampliamente a los argentinos que vacacionaron en el exterior.

Sin embargo, la sostenida apreciación del peso y la crisis internacional revirtieron la tendencia: el turismo receptivo cayó en octubre y la cuenta de viajes del balance de pagos podría resultar neutra en 2008.

Además, la devaluación de las monedas de Brasil, la Unión Europea y de Chile -países que envían el 60 por ciento de los visitantes al país- complican las perspectivas sectoriales para 2009, se advirtió.

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