Turismo local: algo se trabajó pese a la crisis

La gripe A complicó la temporada turística invernal. No obstante lo cual, el último fin de semana hubo una ocupación del 50% en hoteles y otros alojamientos.
La peste echó a perder la temporada turística, tanto aquí como en el país. La gripe tuvo un efecto deletéreo sobre una actividad que en el caso de Gualeguaychú es motor de la economía doméstica.

Impacto negativo obvio sobre el sector servicios y el comercio. Como sea, hubo gente que no se privó de viajar a los destinos turísticos. Y Gualeguaychú, una plaza siempre atractiva, sobre todo por su oferta termal, aprovechó en algo la movida.

En el seno del Consejo Mixto de Turismo se evalúa por estas horas la marcha del sector. "Este fin de semana se notó una leve mejoría en el arribo de turistas a nuestra ciudad", confió a este diario Analía Romani.

"Los alojamientos tuvieron una actividad mayor respecto al fin de semana anterior. La ocupación orilló el 53 % en hoteles y de 51% en para-hoteles", destacó.

Según dijo, el arribo de visitantes fue globalmente menor al de otros años, para esta época del año. ¿Qué buscaban los que salieron de vacaciones?. "Frente a la pandemia, en términos generales, buscaron destinos al aire libre", respondió la funcionaria.

En el caso de Gualeguaychú eso se tradujo en una concurrencia importante en "Arte a cielo abierto", un evento que se desarrolló en el entorno de Plaza Colón, precisó Romani.

Entre los operadores locales del sector se llegó a la conclusión que los turistas que vienen para esta época, sobre todo, están exigiendo servicios adicionales.

Los hoteles y cabañas que mejor han trabajado, según la tendencia, son aquellos que ofrecen paquetes atractivos, que puede incluir un paseo por el río, una cabalgata, o distintas recorridas por lugares de la ciudad.

Algunos de esos alojamientos hacen "alianzas" con prestadores de otros servicios de recreación, y de esta manera enriquecen su oferta. Estos paquetes son muy demandados por turistas invernales.

Ante una consulta Romani, señaló que la baja ocupación en hoteles se sintió muy fuerte en los principales destinos turísticos de la Argentina.

"Muchos empresarios del sector coincidieron en que, pese a que en los últimos días de vacaciones de la provincia de Buenos Aires hubo un incremento de gente que decidió viajar, esta temporada es de las peores. Y sólo comparable con la del 2002", indicó.

Quienes habrían escapado a la malaria, más allá de que se recibieron menos visitantes que otros años, serían los prestadores del sur argentino. "Los centros que cuentan con el producto nieve tuvieron una interesante ocupación. Ya que en los últimos días le llegaron turistas que no tenían reservas", afirmó la titular del Consejo Mixto local.

En ese ámbito se avalúa el factor "incertidumbre" que reina en el negocio turístico, a raíz de las vicisitudes en que ha entrado el país, la más fuerte de las cuales fue la gripe A.

En este contexto, los empresarios turísticos locales se preguntan qué sucederá de ahora en más. Por ejemplo, ¿se eliminarán los feriados en el segundo semestre, como ha dejado trascender la autoridad educativa nacional, en un intento por recuperar los días de clases perdidos?.

Pero el ajuste del calendario escolar supondrá, como efecto no deseado, la eliminación de los fines de semana largos, de aquí en adelante. Con lo cual la industria sin chimeneas acusará otro duro golpe.

Por otro lado, ¿no reaparecerá otra peste en el verano, que comprometa también el movimiento turístico? ¿No hablan algunos expertos de un rebrote peligroso del dengue en la Argentina, para los meses más calurosos?.

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