Los tucumanos compran cada vez menos con tarjeta.

Los tucumanos compran cada vez menos con tarjeta.
“La gente huye cuando se le habla de intereses”, afirman comerciantes del microcentro. El fenómeno, derivado de la crisis económica mundial, hace caer las ventas. Pero la necesidad y el deseo de consumir siguen firmes.
¿Efectivo o tarjeta de crédito? Ese es el dilema de los consumidores tucumanos en la actualidad. El medio de pago más utilizado durante los últimos años fue el plástico, pero la coyuntura económica parece haber obligado a muchos a optar por el cash.

El crac económico internacional, que ya golpea a la Argentina, se inició en el sector financiero. Los bancos optaron por restringir el acceso al crédito y el dinero se volvió más caro.

La primera consecuencia fue el recorte de las opciones para abonar en cuotas, con y sin interés, en la mayoría de los comercios tucumanos. “Hasta hace poco se podía pagar en tres cuotas sin interés, ahora sólo en dos”, comentaron en un importante negocio de ropas del centro.

Según empresarios del rubro, las compras en cuotas y sin interés se recortaron, en la mayoría, a un máximo de tres pagos. “La gente huye cuando se le habla de los intereses”, asegura el comerciante Natalio Pereyra.

Todo empezó cuando los bancos elevaron las comisiones que cobran a los negocios por las ventas mediante tarjeta de crédito. Cuanto mayor es el plazo de la financiación mayor es el costo para el comercio. Al añadir el aumento de las comisiones a la disminución de la demanda, la rentabilidad de los comercios se vio afectada. Por lo tanto, muchos decidieron recortar las opciones de financiación para poder mantenerse a flote.

Muchos negocios tucumanos ofrecen su propia línea de créditos, pero la toma de créditos de la casa también disminuyó, debido al sobreendeudamiento de las familias. “La capacidad de repago ha caído, lo que causa que desaparezca una demanda apta para recibir los préstamos”, dice Fabián Santillán, gerente general de un negocio del rubro.

Los comerciantes destacan la caída en las ventas, como consecuencia de esta situación. Sin embargo indican que el deseo de la gente por comprar no ha disminuido. “En diciembre se agotó el efectivo que circulaba. Los consumidores usan la tarjeta al máximo y no tienen mucho margen”, dice Manuel Calviño, gerente de Tienda San Juan, e ironizó: “el tucumano compra con tarjeta aunque no la tenga”.

Un informe de Tarjeta Naranja sobre la venta de ropa indica que en 2006 el 65% de las compras se hizo con tarjeta de crédito y el 29% con efectivo. Esta tendencia aumentó en 2007 (76% con tarjeta y 20% de contado). Pero en 2008 se registra un cambio brusco: sólo el 50% de las ventas se realizaron con el plástico, y la participación del efectivo subió al 45%. En todos los casos hay que sumar la tarjeta de débito, los créditos del comercio, y otras opciones para completar el 100%.

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