Los tucumanos comienzan a valorar la importancia de invertir en el arte

Durante el último año, en la provincia se inauguraron cuatro galerías que exponen obras de autores locales. Especialistas sostienen que cualquier momento es ideal para disfrutar de los cuadros y de las esculturas. Bares temáticos.
Después de realizar las actividades cotidianas, antes de tomar un café con amigos o de ir a comprar ropa. Todos los momentos son ideales para visitar una galería de arte. Esta es la propuesta de los dueños y los encargados de las exposiciones artísticas en Tucumán. Afirman que través de esos locales los artistas se acercan a las personas.

“Buscamos que los tucumanos tengan acceso a obras de primer nivel. Las personas que salen del gimnasio o del banco se dan una vuelta por el local para ver arte, aunque sea por la vidriera”, contó Dolores Jaeggy, dueña de un estudio de diseño de Yerba Buena, que cuenta con un espacio cultural.

Estos espacios culturales son un puente entre la gente y el creador. No sólo buscan colocar la obra del artista en el mercado sino enseñar a todos sobre la importancia del arte y su papel transformador. En la provincia, esta influencia se nota cada día más. Adriana Plaza, dueña de una galería en pasaje Bertrés al 100, dijo que los tucumanos recién ahora se están acostumbrando a convivir con las obras de arte. “Queremos que, al igual que en París, mujeres y hombres pasen de hacer las compras en la verdulería a ver arte”, explicó Florencia Ortiz Mayor, directora de Cultura de la Municipalidad de Yerba Buena.

Una de las muestras de que cada vez más tucumanos disfrutan del arte es que este año se sumaron cuatro galerías de arte a las que ya funcionaban, y se espera la inauguración de otras.

“Hay una movida interesante. Hasta ahora, la Dirección de Cultura se encargaba de todas las muestras. Es muy bueno que surjan las galerías para que la actividad no esté concentrada en el Gobierno“, opinó Ortiz Mayor. “Además, hay que destacar la importancia de los marchants, que son los intermediarios entre el artista y el público, porque el primero sólo se dedica a pintar y está en un plano diferente. El galerista, en cambio, está más cerca del público“, dijo.

Otros espacios

Los artistas no sólo exponen en las galerías. Trascendieron la frontera de esos espacios y empezaron a ocupar lugares privilegiados en bares y pubs temáticos, que abrieron sus puertas a pintores y escultores que llevan sus obras de arte desde distintos puntos de la provincia.

Rosita Ferrer, curadora de las obras que se exponen en un bar de barrio Norte, subrayó que lo importante es que con estos espacios “se puede ‘abrirle’ la cabeza al público y mostrarle que vale la pena invertir en el arte“.

La iniciativa de que los artistas muestren sus obras en los mismos ambientes en los que las personas degustan un buen vino o deliciosos platos no tiene un fin comercial. Por el contrario, el objetivo eso difundir “los jóvenes talentos del Noroeste argentino”, explicó Ferrer. Aclaró que a la hora de elegir las creaciones que se expondrán en el lugar, no se fijan si la obra es “vendible o no”. “Exponemos todas las obras que nos traen. Si se vende, buenísimo, pero eso no es lo más importante“, indicó Ferrer.

Sistema de venta

Las galerías funcionan de la misma manera en todo el mundo. Existen colecciones que se exhiben de manera permanente en el local, y muestras itinerantes que se exponen en diferentes instituciones. Las galerías cobran una comisión por las ventas, que ronda entre el 25 y 30%.

El fotógrafo Bruno Ternavasio contó que el problema en Tucumán es que faltan compradores de obras de arte. “En la Capital Federal sucede lo contrario. Se organizan eventos como la Gallery night en la zona de Recoleta y Retiro, donde existen un montón de galerías muy cerca una de la otra. Las personas entran a todas. Las galerías contratan ómnibus para llevar público, pagan champán para todos y contratan bandas de blues que tocan en las calle“, agregó.

Para disfrutar de una obra de arte no es necesario comprarla. También se la puede alquilar. En el espacio de arte Rosemberg, que funciona en Casa Crhistie, se ofrecen cuadros para alquilar por el fin de semana en caso de que se celebre una fiesta o evento especial”. Alquilar obras es muy común en Europa, Estados Unidos y Canadá. El precio es el 10% del valor total de la obra, y deben devolverla luego del fin de semana. Lo que exigimos es que el cliente tenga solvencia económica para responder en caso de daños“, explicó Lucrecia Rosemberg, encargada de la galería.

Comentá la nota