Tucumán retrocedió en los índices de su desarrollo humano

La provincia ocupa el puesto número 18° entre 24 estados provinciales en razón de una tendencia irregular dada en dimensiones clave como la esperanza de vida, alfabetización, nivel de ingresos, tasas de empleo y desocupación. Se establece que el país mantiene una deuda con respecto a la innovación productiva.
La información que EL SIGLO sintetizará a continuación fue elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) mediante la publicación titulada "Aportes para el desarrollo humano en Argentina 2009" que se propone contribuir al progreso de los países con miras a alcanzar las metas fijadas en la Cumbre del Milenio. Asimismo, apoya y facilita los procesos de diálogo político y proporciona servicios de asesoramiento a países en desarrollo, orientados a formular e implementar políticas específicamente en las áreas de Gobernabilidad Democrática, Desarrollo Social, Desarrollo Productivo y Sostenible.

El informe tiene como objetivo destacar aquellas capacidades de los individuos que le posibiliten desplegar una forma de vida saludable, caracterizada por etapas de conocimiento donde la creatividad juegue un papel fundamental de manera tal de poder desarrollar un nivel de vida decente que se manifieste, a su vez, en una mayor y compleja integración con la comunidad.

De esta manera, el presente análisis se focaliza en "El estado del desarrollo humano en Argentina", como así también centra sus estudios en el sistema de "Innovación productiva", es decir el progreso técnico, a un nivel micro, meso y macroeconómico con el fin de aplicar una serie de estrategias e instancias políticas que redunden en la conglomeración de mejoras para el sistema nacional de innovación.

En este sentido, se elabora lo que se conoce como Índice de Desarrollo Humano que permite establecer una medida de progreso de un país (o una provincia) en el largo plazo, donde se tienen en cuenta tres variables: 1- tener una vida larga y saludable, 2- poseer conocimientos suficientes para comprender y relacionarse con el entorno social, y 3- gozar de ingresos suficientes para acceder a una forma de vida decente.

La primera dimensión se relaciona con la esperanza de vida de las personas y la mortalidad infantil por causas reducibles; la segunda refiere a la tasa de alfabetización de adultos en conjunto con los niveles de matriculación primarias, secundaria y terciaria (o universitaria), el índice de sobre-edad y el índice de calidad educativa; la tercer variable hace mención al producto bruto interno por cápita (PBI) (en el caso de la medición en las provincias se emplea el ingreso per cápita del hogar como indicador de acceso a recursos), a la que hay que agregar la tasa de empleo y la tasa de desocupación.

Retroceso significativo

A partir de la codificación de estas variables, surgirá como resultante una relación numérica ubicada entre 0 y 1, por lo que cuanto más cercano a 1 sea el parámetro, mayor es el nivel de desarrollo humano de un país o provincia. En este sentido, Argentina presenta una cifra establecida en 0,860, lo que ubica a la nación en el puesto 46 de entre 179 estados.

El informe da cuenta que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se ubica en el primer lugar del ranking, con un guarismo de 0,869, mientras que Tucumán se posiciona en el lugar 18° con 0,795. Para el PNUD (desde 1996) los estados provinciales con retrocesos significativos, en cuanto al lugar que ocupaban durante todos estos años, fueron Córdoba, Chubut, Buenos Aires, Corrientes, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán. Y recalca que en nuestra provincia "se registraron, en promedio, los menores avances en las tres dimensiones medidas (Tucumán en 1996 se encontraba en la posición 11).

Como causa de este retroceso, señala que en cuanto a llevar una vida decente, la misma se vio condicionada por una meseta en cuanto a los índices de desocupación; con respecto a una vida larga y saludable, se hace hincapié en un establecimiento de políticas sanitarias que deben mejorarse para evitar aún más el ascenso de la mortalidad infantil. En tanto que se manifiesta un notorio declive en lo relacionado al componente de acceso al conocimiento individual y complejo (pero esta tendencia se manifiesta en todas las jurisdicciones del país).

Sin embargo, al realizar una desagregación de las tres dimensiones, se obtiene que la de mayor y mejor performance es la referente a la educación con un índice de 0,947, lo cual se ajusta al promedio del país que se calcula en 0,963. El índice de esperanza de vida para Tucumán se ubica en los 0,814 (el de CABA -1ª- es de 0,855, en tanto que el de Chubut -9ª- se ubica en 0,806), mientras que el índice de ingresos es ponderado en los 0,624 para la provincia (CABA= 0,753 y Chubut= 0,818).

Al momento de conceptualizar los estándares de desarrollo humano, se hace mención a la ponderación de realización personal de los individuos. Por ello, es necesario considerar a las personas como agentes activos de cambio (y no simplemente como beneficiarios pasivos), que no solamente consideren a la perspectiva del ingreso monetario como factor principal para potenciar su posible crecimiento. Se considerará a los individuos como capaces de poder revertir instancias de desigualdad para transformarlas en verdaderas capacidades humanas, pese a las desaveniencias reinantes. Para que esta meta tenga alguna razón de ser es primordial que se configuren políticas públicas basadas en la equidad y la eficiencia.

Desbalance productivo

Entre las principales conclusiones a las cuales ha arribado el informe, se destaca aquella donde, si bien es cierto que se registró un aumento del desarrollo humano en el país, el mismo se manifiesta de manera irregular dadas las constantes variaciones negativas que propició la economía nacional.

Para el Enfoque de Desarrollo Humano establecido por el PNUD, "el crecimiento de la economía es un medio para poner en movimiento un proceso de enriquecimiento de las posibilidades humanas y no un fin en sí mismo".

En lo concerniente a la innovación productiva (la posibilidad de crear nuevos bienes y servicios que tiendan a mejorar los niveles de salud, educación y acceso a los recursos), Argentina debe revertir "la insuficiencia y desbalance" de los esfuerzos innovadores que se proyectan a los niveles micro, meso y macro económicos. "Se presentan problemas de calidad y magnitud", señala.

Para lograr trastocar este panorama se necesitan de políticas orientadas a lograr una baja incertidumbre que alienten a la inversión; políticas de innovación que motiven a la productividad diversificada y exportadora, ya que la última se basa principalmente en el sector agropecuario, lo que influye en los niveles monetario de los productos de la Canasta Básica Alimentaria. Además, el PNUD resalta que se deben inducir políticas para promover conocimientos intensivos en biotecnología, informática, software y tecnología nuclear, lo que redundará en decisiones empresariales que eviten el riesgo de adoptar conductas defensivas y cortoplacistas, muchas veces limitados por el accionar estatal.

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