En Tucumán, el Gobierno apuesta a la obra pública

La sensación de que Tucumán entrará en un proceso recesivo no es exclusiva del sector privado que, como prevención ante la caída del consumo, contiene gastos y retrae inversiones. También desde el Gobierno tucumano se emitieron claras señales en los últimos días sobre la contracción de la economía que se espera.
Particularmente, el gobernador, José Alperovich, fue contundente en este sentido y prometió que durante el año próximo no subirán los montos del Impuesto Inmobiliario que deben pagar los contribuyentes tucumanos. En esta línea, el Poder Ejecutivo decidió que no aplicará durante 2009 el 50% del revalúo inmobiliario que tiene pendiente de implementar desde fines de 2007, cuando incrementó la valuación fiscal de las propiedades urbanas.

Alperovich reconoció que se viene una recesión importante en el país, pero aseguró que tiene una receta para enfrentarla: “hay que ser muy conservador”.

Las que siguen son algunas de las definiciones que formuló el mandatario sobre la crisis por venir:

• Estamos viviendo un mundo totalmente distinto, y no hay nadie que te pueda decir cómo serán los próximos 180 días. Se cayó el capitalismo financiero, el de los papeles, de la Bolsa. Vamos a vivir una experiencia inédita, nueva, y nadie pude decir con seriedad qué mundo viene y cómo nos afectará a nosotros.

• Lo que presiento que va a suceder, sin ser dueño de la verdad, es que se puede venir una recesión importante en toda la actividad privada.

• Cuando hay recesión lo que no se puede hacer es aumentar los impuestos. Es una receta automática, no se puede hacer lo que están haciendo casi todas las otras provincias: presión tributaria, aumento de impuestos, aumento de ingresos brutos.

• Hay que ser muy conservador, porque se viene una época de recesión muy fuerte, en que va a cambiar un sistema total y lo vamos a sentir nosotros con mucha fuerza. Es lo que me dice mi instinto; que viene un año difícil, y que no habrá muchas variables para manejar.

• Una salida es inyectar mucha plata en la obra pública; porque esto no provocaría inflación.

• Todos pueden sufrir, toda la industria puede sufrir. Yo tenía una gran expectativa en el biocombustible para 2010; ahora no sé qué va a suceder en el mundo. No sé si se consumirá la misma cantidad de azúcar, de limones, si andará la fábrica de Scania, si se venderán más zapatillas para que funcione Alpargatas. Me pregunto todos los días dónde conseguiré financiamiento, cómo seguirá esto.

• No está fácil, porque al pararse el consumo cae la demanda, y al caer la demanda merma la recaudación.

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