"Tucumán funciona como provincia chica"

Durante una fugaz visita a la provincia, el politólogo Rosendo Fraga dialogó con LA GACETA sobre la situación política nacional y comarcana. Dijo que el objetivo central de José Alperovich no es la Nación, sino un nuevo mandato
Llegó a Tucumán sin hacer ruido, invitado por una entidad financiera privada. Al término de su disertación, el politólogo Rosendo Fraga (director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría) accedió a dialogar con LA GACETA. Durante la charla demostró, una vez más, que sigue de cerca las alternativas políticas de la provincia, al punto que afirmó que representa un caso especial en el escenario nacional.

Fraga considera que es muy factible que el oficialismo local obtenga los cuatro escaños de la Cámara de Diputados en juego, pero aclaró que un resultado rotundo no necesariamente impulsará al gobernador, José Alperovich, al plano nacional. En cambio, estimó que el mandatario buscará un nuevo período al frente del Poder Ejecutivo comarcano para luego comenzar a pensar en la posibilidad de ser presidenciable. Aseguró que, tras la elección, el kirchnerismo se debilitará y que el ex presidente Néstor Kirchner podría endurecer su política. La charla con LA GACETA, más desarrollada, es la que sigue.

-Usted dijo que el oficialismo saldrá perdidoso de la elección. ¿Cómo repercutirá en la gestión?

-Que el Gobierno sale más débil es un hecho. Va a perder tres o cuatro senadores y 16 o 17 diputados. La lógica de la política marca que, frente a una situación de debilidad, el líder ceda un poco de poder para retenerlo.?Si Kirchner, como líder del oficialismo, actuara de acuerdo con esta lógica, dentro del PJ aceptaría el pedido de (Carlos) Reutemann de ir a internas para elegir el candidato a Presidente, establecería reglas de juego comunes con la oposición y desplazaría del gabinete a los funcionarios más conflictivos. Pero él funciona de acuerdo con su personalidad, e interpreta cualquier concesión de poder como una debilidad. Es probable que, tras la elección, tengamos un Kirchner más agresivo, que duplique la apuesta política. Y esto implicará más tensión.

-¿Cree que el PJ díscolo notó eso y quiere confrontarlo?

-Yo diría que sí; ya la elección nos muestra la confrontación. El peronismo está dividido. (Juan) Schiaretti enfrenta al kirchnerismo en Córdoba; Reutemann lo hace en Santa Fe; (Francisco) de Narváez, en Buenos Aires y (Juan Carlos) Romero, en Salta. Ya está planteado un enfrentamiento. Y hay distritos chicos donde los gobernadores están esperando la elección para definirse.

-Aquí hay un oficialismo fuerte, algunos de cuyos referentes plantearon la posibilidad de obtener las cuatro bancas en juego...

-...que es lo probable. Tucumán es un distrito muy particular.?Es la séptima provincia del país en padrón electoral, pero funciona políticamente como provincia chica: los gobernadores ganan por el 50%, el 60% o el 70% de los votos (como Formosa, La Rioja, Santa Cruz, Santiago del Estero). Cuanto más grande es el distrito, menos contundente es el triunfo. En Entre Ríos, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, los gobernadores obtienen el 40% o el 45%. Tucumán será, quizá, uno de los tres o cuatro mejores triunfos de Kirchner en el país.?El único senador que el oficialismo va a ganar será de Tucumán. De los ocho distritos (que renuevan senadores), Kirchner perderá bancas en cuatro y en tres quedará igual; en el único distrito que ganará es Tucumán. Y si Alperovich obtiene cuatro diputados, será uno de los pocos distritos donde ganará una banca.

-En ese sentido, ¿cree que un buen resultado catapultará a Alperovich al ámbito nacional?

-El problema es que el éxito de Alperovich sólo se capitaliza en el corto plazo en el caso de un Kirchner ganador. Ahora, creo que Alperovich no se planteó una proyección nacional; tampoco necesariamente la debe tener ahora. El debate es si Alperovich es el nuevo modelo de Tucumán de décadas de hegemonía política, al estilo de provincia chica, o es una etapa y luego se vuelve a un esquema plural y de alternancia, donde a veces ganaba el PJ, a veces Fuerza Republicana...

-¿Alperovich podría considerarse presidenciable?

-Para 2011 lo veo muy difícil. Pero él tampoco se lo ha planteado. El ha estado mucho más concentrado en otro período de gobernador para 2011. Y si yo fuera Alperovich, haría exactamente eso.?Si él hoy esboza un proyecto presidencial a 2011, hay más desventajas que ventajas: los demás gobernadores lo van a sentir un rival, aún no tiene demasiadas chances, y puede terminar con algún problema a nivel provincial. Alperovich, con toda lógica, se concentró en asegurarse otro mandato de gobernador. En todo caso, en 2015, supongo yo quizá se plantee si avanza o no en un proyecto nacional.

-O sea que si logra un triunfo contundente el 28 y la Justicia no falla según él espera, impulsará una nueva reforma de la Constitución.

-Exactamente.?Ese es su objetivo central: asegurarse otro período de gobernador.

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