En Tucumán "hay 80 mil familias en situación de riesgo"

Lo dijo la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Mirkin, en respuesta al llamado del Papa Benedicto XVI a erradicar "el escándalo de la pobreza en la Argentina".
Mientras el Gobierno y la Iglesia siguen polemizando en torno a los indicadores sociales de la Argentina, en Tucumán hay 80 mil familias sumidas en la pobreza; es decir, cerca de 400 mil personas, o dicho de otro modo, un tercio de la población provincial. Aunque empleó otras palabras, así lo admitió ayer la ministra de Desarrollo Social de la Provincia, Beatriz Mirkin.

"Tenemos 80 mil familias en situación de riesgo social, en situación de vulnerabilidad", expresó la funcionaria, quien además consideró que lo más preocupante de esas estadísticas es que entre esas personas hay "muchos jóvenes que han dejado la escuela, que no trabajan ni estudian, y son generaciones que son difíciles de recuperar cuando son más grandes. Por eso, sabemos que estamos en una situación extremadamente difícil", advirtió.

La titular de la cartera de desarrollo social coincidió con el llamado del Papa Benedicto XVI sobre la necesidad de combatir "el escándalo de la pobreza en Argentina". "Más allá de cuál es el índice (de pobreza), sea el 30 ó el 40 por ciento, sabemos que hay muchísimas familias que están sufriendo y que hay muchísimo por hacer", sostuvo Mirkin.

En defensa de la acción del Estado

La Ministra reivindicó las políticas de Estado puestas en marcha por el Gobierno nacional con el objetivo de combatir el flagelo de la pobreza y señaló, como ejemplo, que "se está trabajando con una estrategia de inclusión fenomenal, la más grande después de la época de Perón, con la inclusión de dos millones de argentinos en el sistema previsional, que sigue vigente en Tucumán. Hoy todas las personas que tienen la edad establecida por la ley, pueden jubilarse", puntualizó.

Además, recordó que "empezamos con el índice del 2002 con 60 por ciento de familias en situación de pobreza, de tal forma que hemos logrado perforar esa situación en seis años (esos indicadores)", aunque aclaró que "no se ha resuelto la problemática". Mirkin consideró "fundamental atacar la problemática de la pobreza para no reproducir esas condiciones en las nuevas generaciones" y precisó que para lograr ese objetivo hay que trabajar para garantizar la "inclusión educativa, viviendas y agua potable", entre otras medidas.

La funcionaria provincial sindicó como uno de los principales causales de la pobreza al trabajo en negro "porque los patrones no otorgan reconocimiento a sus empleados, ni salarios familiares, ni obra social para la cobertura de salud, que con aportes elementales para gozar de una jubilación digna".

Finalmente, la titular del área Social resaltó la necesidad de "avanzar en las cadenas de valor, fortaleciendo a las familias con planes de capacitación, para que puedan auto-emplearse".

El planteo de Benedicto XVI causó revuelo nacional, porque surgió en medio de una fuerte discusión entre el Gobierno kirchnerista y la Iglesia Argentina respecto a las cifras de la pobreza difundidas por el INDEC. Mientras que el organismo nacional difundió que un 15 por ciento de la población sufre por ese flagelo, el obispo Jorge Casaretto afirmó que el drama de la pobreza alcanza al 40 por ciento de los argentinos.

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