La tuberculosis: el otro fantasma de la Nación Mbya

Caciques reportan un número de enfermos mayor al registrado por Salud Pública. Dicen que hay temor y desconocimiento
En lo que va del año, en Misiones se diagnosticaron cinco casos de tuberculosis en adultos mbya guaraní, y desde el Programa Provincial de Tuberculosis aseguran que estas cifras son bajas y que contrariamente a la creencia extendida, la incidencia de la enfermedad en las poblaciones aborígenes es menor que en los blancos y que la situación sanitaria está controlada.

Sin embargo, caciques consultados reportaron un número mayor de enfermos en las aldeas y dijeron que hay temor ante el desconocimiento de la enfermedad y la posibilidad de contagio.

La enfermedad, causada por una microbacteria, es una enfermedad vinculada a la pobreza y que va de la mano de la malnutrición y la precariedad habitacional.

La médica Patricia Colombana a cargo del programa de Salud Pública señaló que todos los casos positivos fueron de pacientes migrantes de países vecinos, mayoritariamente de Paraguay. "Se incorporan a las aldeas buscando mejores condiciones sanitarias y asistencia social, que la encuentran en la provincia".

Y advirtió que es un "mito discriminatorio" relacionar a los mbya con la tuberculosis. "Hay una incidencia mucho menor que en los blancos, y es menor aún en el aborigen que está arraigado con una población estable afincada, que tiene frutas y verduras y que es una población bastante bien alimentada que puede incorporar hábitos de higiene", detalló la médica.

"Por suerte esta situación de arraigo se da en la mayoría de las aldeas guaraníes", dijo.

Colombana indicó que con el trabajo constante en las aldeas se logra buenos resultados en los tratamientos, "generalmente ellos acuden a la medicina blanca cuando ya están muy deteriorados, en las etapas iniciales son tratados con la medicina tradicional a base de raíces".

La médica apuntó que el problema a atender es la situación de salud de los aborígenes extranjeros, "hay que monitorear constantemente para evitar que se transformen en un riesgo epidemiológico, es un trabajo de mucha paciencia y de mucha presencia".

Y detalló, "hay que llegar a la población extranjera, que traen a sus chicos sin vacuna".

Actualmente, los casos de internación son atendidos en el Hospital Baliña de Posadas, "cuando se corresponde con el cuadro clínico, les ofrecemos internarlos porque el tratamiento farmacológico es intensivo y diario", dijo Colombana.

Y relató una situación habitual: "Nos pasa que cuando está el diagnóstico, se escapan a otro país, tienen miedo de dejarse ver por las autoridades, pienso que creen que se los va a acusar de algo, en esos casos nos comunicamos con las autoridades de Salud de la frontera para tratar juntos la problemática".

El tratamiento tiene una duración de seis meses, durante los dos primeros meses está asociado a cuatro drogas activas con tomas diarias.

Más enfermos

Por su parte, el cacique de Agua Azul, Alberto López confió a El Territorio que entre las once familias que integran la comunidad, hay tres ancianos con tuberculosis. "Hay mucho temor porque la gente no sabe de qué se trata la enfermedad, pero saben que contagia y ahora no tenemos agente sanitario tampoco".

En el Hospital de Puerto Rico permanecía internado hace unas semanas, un paciente pediátrico de la comunidad de Marangatú con un cuadro de tuberculosis y medicado con un tratamiento especial.

También en Guayabí Poty en Wanda, el jefe de la comunidad advirtió sobre que "se sabe" de algunos casos de tuberculosis en la aldea. "Con más información la gente no tendría tanto miedo", dijo Antonio Saya.

En tanto que en Yvy Pytá, sobre ruta 7 del Paraje Cuñá Pirú en Aristóbulo del Valle, hay por lo menos tres casos de adultos con tuberculosis, según refirió el cacique Agustín González.

"Ahora justo tenemos un hermano que hace unos días llegó del Baliña, no es paraguayo ni nada, es de acá, pariente nuestro", remarcó.

Agustín dijo que el muchacho de cerca de 35 años hace reposo en su vivienda y tratan de mantenerlo lejos del contacto con los niños, "es una enfermedad contagiosa y nosotros vivimos un total de más de 70 personas en ocho casas, estamos muy encimados", explicó.

La promesa más esperada

Agustín dijo que está cansado de que los blancos "lucren" con los de su raza, "por acá pasan muchos periodistas que muestran cuando los políticos nos traen chapas, pasan ONGs que nos prometen cosas, pero después no vienen más".

La comunidad pelea un conflicto por la tenencia de la tierra con la Universidad Nacional de la Plata, "por eso el Gobierno no se anima a invertir en nada acá, pero hace años que pido una salita, hace falta acá con tantos chicos".

Para Agustín su comunidad es una de las menos favorecidas, "la mayoría está sin documento, muchos merecen planes sociales pero no alcanzan para tramitar".

"Nos faltan más casas, plantamos un poco, pero a veces acá hay para comer y a veces no".

La pobreza y sus culpas

Julio Estévez, director de Epidemiología de Salud Pública dijo que la etnia mbya no es más propensa que la criolla a enfermarse de tuberculosis. "Por sus condiciones de vida y el desigual acceso a la salud para la detección y el tratamiento, quedan más desprovistos de defensa".

"Hay que apuntar a la pobreza y la falta de educación".

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