Tropas israelíes y milicianos de Hamas chocan en calles de Gaza

Cerca de 20 palestinos murieron en los combates, los más cruentos desde el inicio de la ofensiva. Fue en un suburbio de la ciudad más poblada de la Franja. Israel envió grandes dotaciones de reservistas y se prepara para ampliar las acciones.
Las tropas israelíes estrecharon ayer el cerco sobre la ciudad de Gaza y mantuvieron en un suburbio densamente poblado una de las batallas más cruentas con grupos armados desde el inicio de su ofensiva contra el movimiento islámico Hamas. Cerca de 20 palestinos murieron, mientras el ejército israelí se prepara para profundizar sus ataques, pese a los crecientes llamados internacionales a un alto el fuego.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó ayer que se acerca a su objetivo en la Franja de Gaza, pero insistió en seguir adelante. El ejército comenzó a enviar fuerzas de reserva a esa lonja de territorio palestino, indicando el inicio de una nueva fase militar de la ofensiva que comenzó con bombardeos aéreos el 27 de diciembre y sumó las tropas terrestres el 3 de enero.

Las versiones sobre el combate en el barrio de Jeque Ajlin, en las afueras de Gaza, son muy variadas, pero en la práctica todos los palestinos armados murieron, mientras que no se reportaron bajas ni heridos entre los israelíes.

Los choques se iniciaron cuando la infantería y tanques israelíes avanzaron hacia la ciudad de Gaza, la más poblada de la Franja. Según la versión palestina, militantes armados de Hamas y de la Jihad Islámica emboscaron a un pelotón.

Pero el relato israelí afirma que un grupo de milicianos armados entraron en una formación en movimiento de soldados israelíes, y fueron acribillados. Esta parece una versión más creíble, ya que el enfrentamiento cara a cara contra la tropa israelí sería una desviación de la táctica de guerrilla de Hamas, que hasta ahora se expresó en la acción de francotiradores, suicidas o trampas explosivas en edificios.

Además, la aviación israelí volvió a bombardear la zona sur de la Franja para destruir túneles con el vecino Egipto que los grupos armados utilizan para aprovisionarse de armas y municiones.

En total, ayer murieron al menos 38 personas y otras 80 resultaron heridas, según el jefe de los servicios de emergencia de la franja, Moawiya Hasanien. Así, ya hay 901 palestinos muertos, entre ellos 275 niños, y más de 3.620 heridos desde el inicio de la ofensiva. Del lado israelí suman 13 víctimas fatales, diez soldados y tres civiles.

El movimiento de las tropas terrestres, que entraron ayer un kilómetro en la ciudad de Gaza, fue visto como el posible preludio de la tercera fase de la operación "Plomo fundido", en la que las fuerzas israelíes podrían adentrarse aún más en los centros urbanos y combatir casa por casa.

La medida, que podría causar un gran número de bajas entre los soldados, aún no fue aprobada por el gabinete de seguridad. El ejército aclaró que espera no tener que iniciar esa fase, pero lo haría de no lograrse un acuerdo que garantice la completa interrupción del lanzamiento de misiles contra Israel y la detención del contrabando de armas y misiles hacia Gaza.

Ayer fueron lanzados cerca de 20 cohetes desde Gaza hacia Israel, sin causar víctimas.

El general israelí Jair Galant advirtió en una entrevista con el diario israelí Yediot Aharonot que sería un "error histórico" si la operación se frena ahora.

Pero cuanto más tiempo se quede el ejército en la Franja, hay más riesgo de que mueran militares israelíes, algo que Hamas podría convertir en un éxito. Y, ante las protestas internacionales, analistas israelíes señalaron los grandes daños diplomáticos para Israel en el caso de nuevos ataques en Gaza. El gobierno está dividido sobre cómo seguir. Aunque Olmert es partidario de extender las acciones, la canciller Tzipi Livni prefiere declarar la victoria y retirarse de Gaza. El ministro de Defensa, Ehud Barak, es favorable a una tregua.

En tanto, tras el rechazo de Israel y Hamas a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que el jueves a la noche exigió un cese del fuego, proseguían los esfuerzos diplomáticos en Egipto.

Una delegación de Hamas viajó a El Cairo, donde llegará hoy un enviado israelí para negociar un alto el fuego, según fuentes del gobierno egipcio. Analizarán la iniciativa presentada por Egipto y Francia para un alto el fuego que permitiría elaborar un acuerdo sobre el final del bloqueo israelí a la Franja y el contrabando de armas.

Comentá la nota