En un año, la tropa kirchnerista gastó más de $ 4 millones en taxis aéreos

En un año, la tropa kirchnerista gastó más de $ 4 millones en taxis aéreos
Desde julio de 2008, los Kirchner y otros funcionarios alquilaron al menos 23 veces aviones privados a empresarios amigos. Sospechas de dádivas: seis de esos viajes fueron costeados por Aeropuertos Argentina 2000.
La debilidad del matrimonio Kirchner por el uso de aviones privados está documentada. Crítica de la Argentina accedió en exclusiva al registro de vuelos utilizados por la Presidenta, su marido y algunos funcionarios de primera línea entre julio de 2008 y julio de 2009. En los papeles consta no sólo el origen, el destino y el costo, sino también el avión, el operador de la nave y a nombre de quién está la factura. Se trata de 23 viajes que costaron cuatro millones de pesos a pesar de que la pareja gobernante tiene disponible una flota de cuatro aeronaves del Estado para los traslados. Se movieron en un Challenger 601, de Juan Navarro, un Lear Jet 60 del Banco Macro y un Beechjet que pertenece a Ernesto Gutiérrez, de Aeropuertos Argentina 2000. En los registros, esta empresa figura pagando seis de los vuelos que usaron Néstor y Cristina.

Después de que Julio César Cleto Cobos le arruinara el ánimo con su voto no positivo a la resolución 125, Néstor Kirchner fue a calmar sus nervios a El Calafate. Entonces, el 18 de julio de 2008, poca gente lo vio despegar de la Base Aérea Militar de Aeroparque, la zona que usa el matrimonio para salir en sus viajes. El ex presidente eligió en esa ocasión el Challenger 601, matrícula LV-BPV, de Juan Navarro que opera a través de su empresa International General Services (IGS) que está dentro del Grupo Exxel. La escapada insumió 50 mil dólares a la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, que está a cargo de Oscar Parrilli. Además, fuentes del mercado aeronáutico reconocieron a Crítica de la Argentina que los controles de rutina para cualquier pasajero común son inexistentes en el caso de la familia K.

En los documentos de los viajes de los Kirchner, el avión de Navarro aparece en algunas ocasiones operado por su propia compañía –IGS– y en otras sub contratado por Aires Argentinos, una sociedad que, sin nombres conocidos entre sus directivos, es una de las favoritas del matrimonio. Con esta operatoria, Cristina viajó a Tres Arroyos en abril y a Coronel Suárez a anunciar obras el 21 mayo. Los dos itinerarios insumieron 29.500 dólares al Estado. El 5 de junio Kirchner se fue a Mar del Plata en plena campaña electoral. Este viaje fue pagado por el Partido Justicialista, tal como corresponde según la ley.

A pesar de que los Tango 01, 02, 03 y 10 poseen servicio de a bordo, el matrimonio tiene debilidad por el servicio de jets privados: cálidas azafatas, delicias, champagne y vino tinto de marcas premium.

El viernes 27 de marzo hicieron un doble contrato. Mientras que Néstor utilizó el Lear jet 60 LVBFR, propiedad del Banco Macro, para irse a descansar a Río Gallegos, Cristina alquiló el Challenger de Navarro operado por IGS para asistir a la Cumbre de Líderes Progresistas en Viña del Mar. Este viaje de 30 mil dólares fue pagado por Presidencia pero el de su marido (33 mil dólares) figura subalquilado al Macro y pagado por AA 2000. Crítica de la Argentina se contactó con la empresa que prefirió no opinar sobre el asunto.

Una situación similar se dio el 5 de marzo cuando Kirchner fue a dar su apoyo a la campaña a la Gobernación en la provincia de Catamarca. Iba a salir en el avión de la provincia de Buenos Aires y como tenía problemas técnicos se subió al Lear 60. Ese tramo insumió 19 mil dólares y la cuenta también aparece a nombre de AA 2000. Fuentes del mercado reconocen "que es difícil decirle que no a un pedido de la Presidenta cuando quiere un jet privado y el mercado es muy chico". Por una utilización similar de los aviones, el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, está siendo investigado en la Justicia por posible aceptación de dádivas.

DE VIDO NO SE PRIVA DE LOS VUELOS. El uso de jets privados no es un gusto que se dan sólo la Presidenta y su marido. A pesar de que podrían utilizar aviones comerciales, algunos ministros también gozan de estos servicios. Uno de los casos es el del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, que voló a Brasilia el 30 de marzo –junto a Ricardo Jaime, Roberto Baratta y otros funcionarios– para firmar acuerdos energéticos. Y utilizó para ese vuelo una nave Challenger alquilada a IGS (ver facsímil). El Estado tuvo que pagar 75 mil dólares por ese cómodo viaje de los funcionarios.

OTRO CASO. El 5 de marzo de este año, el gobernador Daniel Scioli le prestó a su entonces compañero de fórmula electoral, Néstor Kirchner, para que volara hasta la provincia de Catamarca. El ex presidente quería darle su apoyo al candidato del peronismo de Ramón Saadi. Pero la nave lo dejó a pie en medio de la pista de Aeroparque. En auxilio de la comitiva del otrora presidente del Partido Justicialista, que estaba compuesta por su vocero, Alfredo Scoccimarro, una funcionaria de la Secretaría de Medios y sus colaboradores privados, apareció a los pocos minutos un avión matrícula LV-BFR que fue pagado con fondos de Aeropuertos Argentina 2000. Ese viaje de campaña electoral del kirchnerismo a Catamarca tuvo un valor de 70 mil pesos.

Comentá la nota