El triunfo quedó servido en bandeja

Cerca de 2.300 afiliados al PJ respaldaron la candidatura de Miguel Prince, electo presidente de esa fuerza. Hubo 13 simpatizantes de Graciela Rosso que no se enteraron de la deserción de esa lista. La participación habría rozado el 30 por ciento del padrón “real”.
El calendario deportivo le dio una mano a los dirigentes que controlaron las elecciones del Partido Justicialista en las 29 mesas distribuidas en todo Luján. Por la mañana, las radios trasmitieron la definición del campeonato del Turismo Carretera. Y a eso le empalmaron partidos apasionantes del Torneo de Primera División de Fútbol. De lo contrario, el aburrimiento hubiese hecho estragos.

El sábado, Graciela Rosso anunció que bajaba su lista 2 (ver nota página 4), y el domingo a primera hora el apoderado de esa nómina, Hernán Mosca, se encargó de retirar las boletas de todas las urnas. Por eso, la contienda quedó circunscripta a un mero trámite en el cual la lista de Miguel Prince (lista 17) debía obtener al menos el apoyo del 5 por ciento del padrón. Y superó esa marca alcanzando alrededor del 30 por ciento. “Es un partido de fútbol con un equipo solo”, dijo un fiscal.

Cigarrillos, mate, sándwich de cocido y queso, latita de gaseosa y un sinfín de chismes políticos matizaron la jornada del domingo en la que cerca de 2.300 afiliados apoyaron a la lista de Prince. 37 militantes peronistas votaron en blanco y hubo 13 distraídos que no se enteraron de la decisión de Rosso y sufragaron a favor de su candidatura. Una situación que Prince pidió expresamente que constara en actas. “La lista está habilitada a participar”, decían los fiscales.

A las 18.01 se cerraron las puertas de los sitios de votación y en la Escuela 14, por iniciativa de Daniel Acotto, se entonó a capella la marcha peronista. Después, el recuento de votos y a festejar al local de San Martín 263.

El sindicato comandado por Enrique Peñalba le puso calor a la celebración. En procesión, por San Martín, llegaron al local princista a las 20 y dieron rienda suelta a sólo un par de canciones: “Volveremos/ volveremos/ volveremos otra vez/ volveremo’ a ser gobierno/ de la mano de Miguel”, y la más atrevida “Llora, llora, la llorona”, éxito musical de la modelo Mariana de Melo.

Prince analizó el triunfo frente a los medios. “En un día de condiciones climáticas no favorables y con la máxima autoridad municipal y algunos medios de comunicación, felizmente minoría, haciendo una campaña de boicot a las elecciones, es importante destacar la participación. Es una elección voluntaria y se sabía que no habría confrontación. Pero aún así para casi 2.300 vecinos de Luján había un compromiso, un atractivo y manifestó el apoyo mayoritario”.

“Digo mayoritario –subrayó el ex jefe comunal- porque la lista de la vecina Graciela Rosso obtuvo 13 votos, ya que también repartió las boletas mediante un trabajo puerta a puerta con jóvenes. Y dentro de los casi 2.300 vecinos hubo 13 que llevaron su boleta y respaldaron su propuesta. A nosotros nos respaldaron más de 2.200 compañeros y sólo se registraron 37 votos en blanco. Nos acercamos al 30 por ciento del padrón real, estimado en 7.300, aunque el padrón formal es de 8.600”.

Prince destacó que “aún en elecciones donde hubo cuatro o cinco listas, confrontación y decisiones importantes en juego, como las candidaturas para cargos electivos, nunca superamos el 22 por ciento del padrón del justicialismo”.

Consultado sobre los “motivos reales” del abandono de la lista de Rosso, el ahora presidente electo del PJ dijo que “la doctora, vecina, compañera, afiliada al Partido Justicialista, Graciela Zulema Rosso, sabía, tenía datos concretos, que el resultado le sería extremadamente desfavorable. Tenía constancia de eso, había realizado encuestas y tuvo sobre su escritorio los posibles resultados. Para ella peligraba hasta la obtención de la minoría, lo que supone obtener el 25 por ciento de los votos emitidos. Supongo que ese debe haber sido el motivo”.

Si se quiere, la respuesta de Rosso a ese argumento se había escuchado un día antes, cuando la intendenta daba vuelta la hoja de la interna y ponía el acento en su gestión: “Mi techo máximo es ser la intendenta de Luján y no la presidenta del Partido Peronista. Y si pongo en riesgo la vida de cualquiera por el PJ, es una locura absoluta. Por eso hablé con las personas que corresponde para que esté informado el gobernador, el presidente del partido y la presidenta de la Nación”, decía Rosso desde el búnker de campaña.

En ese tren del borrón y la cuenta nueva, Rosso se entusiasmaba destacando actividades previstas para el corriente mes con la presidenta de la Nación, Cristina Fernández. “Con esto quiero dejar en claro que la relación con el gobierno nacional y provincial es excelente y la mantendremos para seguir trabajando en conjunto”.

Vino Solá

El ex gobernador Felipe Solá, quien días atrás fuera noticia por su portazo a las huestes del Frente para la Victoria, se acercó al local de la calle San Martín al 200 para saludar a su amigo Miguel Prince por el triunfo. El dirigente bonaerense pretende tentarlo para saltar el cerco del kirchnerismo y conformar otra alternativa política, pero Prince no estaría decidido.

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