Triunfó la línea dura y Néstor tendrá un candidato propio

El máximo órgano partidario aprobó ayer, como lo anticipó este diario, fijar las elecciones para el 15 de febrero de 2009 y desdoblarlas.
Ese día se elegiría un candidato a gobernador -además de legisladores provinciales y nacionales- y la fórmula quedará abierta. La decisión marca un punto de inflexión en la interna del kirchnerismo correntino y acelera los tiempos para la configuración del mapa electoral de cara a las elecciones venideras. El candidato bendecido por el matrimonio presidencial es el senador Fabián Ríos.

El Congreso del sello se reunió, como estaba previsto, en el Sindicato de Luz y Fuerza, y sus miembros debatieron largamente sobre las alternativas que se barajaron, que fueron dos, pero finalmente triunfó la postulada por la línea dura, que derrotó a la postura del vicegobernador y titular del sello, Rubén Pruyas, quien obvió someter a decisión del congreso el alineamiento del sello al Frente de Todos, como había anticipado.

Así las cosas, como lo señaló este diario, las elecciones internas serán el próximo 15 de febrero y de ahí surgirá el candidato de Kirchner que según el presidente del Congreso partidario Hugo Perié, quiere un gobernador peronista para Corrientes. Es decir, un candidato nestorista, más que peronista.

También prosperó la reforma de la Carta Orgánica partidaria, lo que permitió que sea el Congreso el que fije la fecha de internas para el segundo mes del año que viene, las cuales serán desdobladas, porque primeramente se elegirá postulante a gobernador y legisladores nacionales y provinciales -diputados y senadores- y para otra fecha quedará la elección de candidatos municipales de toda la provincia.

El dato no parece menor en cuanto supone un avance sobre el consejo provincial que preside Rubén Pruyas cuya estrategia parecía apuntar a dilatar definiciones que a partir de ayer se aceleraron ostensiblemente con una fuerte incidencia en el marco de la política provincial.

Además se introdujo otra modificación: ahora los candidatos podrán serlo con sólo dos años de afiliados al partido, lo que parece lógico así como la eliminación que supone de la posibilidad de candidatos extrapartidarios, quizás un tiro por elevación a la autopostulación de Ricardo Colombi que hizo trascender por estos días su intención de volver al redil kirchnerista, para lo cual volvería a ir al promediar esta semana, junto a cinco intendentes de su sector a una entrevista con funcionarios de segunda línea de la jefatura de Gabinete.

La victoria de la línea dura se dio por 95 a 45 votos, lo que significa una fuerte alternación puertas adentro del justicialismo aunque cobra trascendente importancia una decisión fundamental como fue la de dejar al margen de la puja el nivel comunal, que tendrá oportunidad de avanzar en consensos y ver la configuración del escenario general antes de tomar decisiones de encolumnamiento.

El triunfo de la llamada línea dura, con el que coincidieron incluso congresales aparentemente alineados con el pruyismo estuvo signado por el reclamo que existe puertas adentro del peronismo por el rol que viene teniendo el justicialismo en el marco de la alianza gobernante siendo cuanto menos sintomático que sectores contrapuestos hayan coincidido ayer en posturas uniformes que no necesariamente tendrían que tener su correlato ni en el alineamiento de una eventual interna que no se descarta sea desactivada desde el poder nacional ni en lo que será el escenario de la elección general del 2009, máxime teniendo en cuenta las diferencias que por estos días se han acentuado entre kirchneristas y no kirchneristas a partir del día de la Lealtad donde quedaron de manifiesto posturas antagónicas difíciles de conciliar.

Pruyas de hecho no salió bien parado quizás porque no midió en su justa medida la temperatura ambiente y el ánimo de la dirigencia peronista, siendo evidente que hoy por hoy nadie tiene el control de los congresales que ayer dieron muestras de una libertad de criterio acorde con el ejercicio de sus responsabilidades dirigenciales en los distintos departamentos.

El ideal de Fabián Ríos es que con la galvanización que pueda darle Néstor podría correr con ventaja (además de un apoyo del chaqueño más cristino de todos, Jorge "Coqui" Capitanich) y del gobernador formoseño Gildo Insfrán, más tal como están dadas las cosas dentro del justicialismo nacional, donde un amplio sector ya se ha declarado cuanto menos postkirchnerista, por no decir anti, la cosa no parece sencilla. Mucho menos tomando en cuenta que en los últimos meses se habla de un "castigo" de la administración K para la provincia por haber apoyado al campo. En realidad, la opinión pública percibe que el pato de la boda es el pueblo y no el Gobierno.

Para colmo de males, el peronismo dentro de la alianza no tiene las de ganar, puesto que el liberalismo también aspira a anotar en lo más alto de la grilla a quien considera su candidata más firme de los últimos años, con un respaldo casi total de su partido y los intendentes celestes, además de próxima presidente de la agrupación de Torrent: Josefina Meabe de Mathó, quien ya reconoce en su círculo áulico que va por todo y que el liberalismo debe jugar en primera el año que viene. Esto es, que costará mucho disuadirlos para que sean segundos.

Tampoco el PJ del sello quiere secundar a sus socios. Y así lo expresó en las últimas horas el diputado nacional Hugo Perié, quien desde hace rato se pronunció en favor de Ríos y de que el peronismo debe encabezar la fórmula o romper e ir solo en las próximas elecciones generales de la provincia, desfasadas del calendario electoral nacional, ya que el año que viene sólo serán legislativos los comicios en todo el país. No por eso menos importantes, porque en la fecha que se fije el Gobierno nacional y sobre todo el matrimonio presidencial se juega su futuro.

El sello del PJ correntino, pues, se puso a tiro para la gran contienda que viene en todo el país. Un todo o nada que tiene sus riesgos pero también sus beneficios. El tiempo dirá.

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