Ex tripulantes pesqueros acampan desde hace 7 meses en el acceso a Tribunales

Ex tripulantes pesqueros acampan desde hace 7 meses en el acceso a Tribunales
Reclaman cobrar las indemnizaciones. En el expediente figura que hubo un grupo que ya cobró. Además la Corte rechazó el pedido. Por eso presentaron una nueva demanda.
Desde hace casi siete meses en el acceso al edificio central de Tribunales se ha instalado una carpa a modo de vivienda y allí permanecen, durante todo el día, sin abandonar el lugar, una decena de personas- hombres y mujeres. Son trabajadores de la pesca y algunos de sus familiares que en 1991 fueron cesanteados después de que la empresa "Estrella de Mar" y una veintena asociada a ella, quebraran.

El conflicto laboral generado devino en juicios por reclamo de las correspondientes indemnizaciones. Después de un largo peregrinar judicial, los damnificados por la situación cobraron distintas sumas de dinero. Sin embargo, disconformes con el monto, apelaron la medida, hasta que la Suprema Corte no hizo lugar a su pedido.

Igualmente, insistieron, y presentaron nuevas demandas que están a resolución del juez en lo Civil y Comercial, Heber Amalfi. Mientras éste no se expida, se mantendrán allí.

Diana López, esposa de uno de los afectados por esta situación señaló que "en 1991 se produjo la quiebra de la empresa pesquera 'Estrella de Mar'. Nosotros proveníamos de otra. Pero esta firma se hizo cargo de las deudas y posteriormente también quebró".

Agregó que "los tripulantes de los cuatro barcos que tenía la primera de estas firmas nunca a partir de ese momento cobraron sus créditos. La quiebra se empezó a tramitar en el Juzgado Civil y Comercial 1. Y para pagar las deudas vendieron, entre todas, más de 20 barcos y sus plantas pesqueras. A través de la sindicatura, los abogados cobraron sus buenos honorarios y nosotros seguimos esperando que nos paguen".

Ahora, son cuarenta

Refirió que "en un principio, los afectados eran un total de 80; desde esa época, por distintos motivos, incluso fallecimientos y graves problemas de salud, ahora quedamos unos 40, que somos los que reclamamos".

"El 14 de mayo cumpliremos siete meses en este lugar- expuso López-. El juez Heber Amalfi se está ocupando más rápido que lo que lo hicieron en quince años los jueces anteriores. Pero no tenemos la respuesta que queremos. Sólo queremos cobrar nuestros créditos. Tenemos una sentencia de Cámara en la que se nos reconocen todos los créditos. Pero rechazaron nuestra apelación. Igualmente, la Suprema Corte lo rechazó. Por eso, realizamos una nueva demanda. Pero la síndica la apeló con el argumento de la inaplicabilidad de la ley".

"Nos mantendremos hasta que el juez Amalfi emita un fallo que nos sea favorable", finalizó diciendo.

Lo que dice el expediente

Con respecto a los antecedentes del caso, la consulta del expediente permitió extraer las siguientes conclusiones:

* En 1991, "Estrella de Mar" y después sus filiales entran en concurso preventivo y en 1992 le decretan la quiebra.

* A partir de esa instancia, la síndico Lidia Tusar, con sus abogados, realizó un estudio a fin de establecer las vinculaciones de esta firma con personas físicas y jurídicas, obteniendo así más de 22. De esta forma, se pudo establecer el total del patrimonio con que contaba, ya que se había producido su vaciamiento.

* Al margen de ello, se instruyó una causa penal contra los propietarios Oscar Poletti y Eduardo Antonio, que terminó con el procesamiento y condena de ambos por "quiebra fraudulenta".

* También la sindicatura comprobó que el inmueble de "Estrella de Mar" tenía varias hipotecas (en su mayoría, a favor de bancos), por lo que estas acreencias mantenían un privilegio sobre los demás créditos, entre ellos los de los tripulantes de los barcos. Esto significaba la imposibilidad de que pudieran percibir las correspondientes indemnizaciones.

*Por eso, la sindicatura optó por recomponer el patrimonio investigando las relaciones de esta empresa y revocando las ventas fraudulentas. Incluso se vendieron los buques, aproximadamente en un millón de pesos cada uno. Y así, se pudo abonar a los trabajadores despedidos. En el expediente aparece una lista de éstos, con lo que percibió cada uno, según el fallo del juez.

* Sin embargo, la causa no quedó así. Hubo demandas y contrademandas, hasta que la causa llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia que denegó el pedido. Los tripulantes que acampan frente a Tribunales volvieron a presentar una demanda, que está a resolución del juez Amalfi.

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