Trippel advierte que los productores no tomarán los créditos ofrecidos por el Banco del Chaco.

CHARATA: “No veo mucha afluencia de gente solicitando los créditos anunciados”, evaluó el presidente de la Unión de Cooperativas Agrícolas Algodoneras (UCAL), Leonardo Trippel, a una semana de la confirmación de la asistencia extraordinaria que el gobierno provincial canalizará a través del Banco del Chaco, para asistir a productores en las siembras atrasadas de soja, maíz y sorgo.
Trippel, también miembro de la Cooperativa Agropecuaria de Charata, fundamentó su escepticismo explicando que una de las condiciones puestas para acceder a los créditos con tope en 150 mil pesos es no deber a ninguna otra entidad financiera. “Todos sabemos que en nuestra provincia, el 70% de los productores tiene deudas con el Banco Nación, por las cédulas hipotecarias y otros créditos que no pueden pagar”, subrayó. Por otro lado, observó que aquellos que realmente están en condiciones de acceder a la ayuda y cumplen todos los requisitos, no estarán interesados en sacar un crédito porque seguramente tienen respaldo para afrontar la campaña.

“Por lo que pude ver, no hay mucha afluencia de productores hacia el banco solicitando los créditos que se anunciaron en Cooperativista”, señaló Trippel, en referencia a la presentación realizada en el club charatense hace una semana, cuando el contador Carlos María de Los Santos, director del Nuevo Banco del Chaco, llegó a la ciudad para explicar ante agricultores de toda la región la modalidad y los requisitos de acceso a los créditos que el gobierno puso a su disposición.

“El problema está en aquellos productores que no tienen el respaldo económico suficiente para cubrir los costos y, aunque no cosechen como ocurrió con el girasol, tendrán que recurrir a las mismas casas comerciales que los financiaron, a pedir una refinanciación para la próxima campaña; y eso tiene un costo muy alto”, comentó Trippel.

También el dirigente cooperativista se refirió a las facilidades que anunció días pasados el gobierno nacional para la compra de fertilizantes y agroquímicos. Específicamente en cuanto a la aplicación sobre el cultivo de algodón, Trippel reveló que es mínima y se usa en casos muy aislados. “Hoy por hoy, el productor está más preocupado por otras cosas y no por el fertilizante”, opinó. Por eso, consideró que recién cuando la situación agroclimática y económica mejore, el productor podrá evaluar la amplia oferta de fertilizantes y tecnologías disponibles para mejorar su producción. “En esta zona se usan fertilizantes en girasol o maíz, pero no tanto en algodón”, indicó.

La tecnificación necesaria

No fue todo, porque el dirigente agropecuario también habló sobre la necesidad de dar un fuerte impulso a la compra de cosechadoras para cultivos sembrados en surco estrecho, una deuda pendiente para el sector algodonero.

Pese a la reducción en el área sembrada con algodón durante la campaña que está en marcha, Trippel consideró clave la incorporación de la tecnología del surco estrecho, para que aquellos productores que todavía no tienen cosechadoras para estos trabajos puedan incorporarlas a sus campos.

“Hace tiempo se están buscando créditos con tasas subsidiadas para productores que quieran comprar una de estas cosechadoras que se fabrican en la provincia”, recordó el presidente de UCAL. Así, consideró que si durante esta campaña se sembraban las hectáreas de algodón previstas inicialmente, se hubiera presentado un grave problema a la hora de la recolección, por la falta de maquinarias para la cosecha en surco estrecho.

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