Es ley el triplicado canon mensual para el banco

La renegociación del contrato con el Banco del Tucumán y el tratamiento de un decreto de necesidad y urgencia que autoriza una millonaria compra de máquinas para Vialidad -sin que medie una licitación pública- acapararon el debate en la Legislatura. También hubo encontronazos respecto del mecanismo para invertir en mejoras en un hospital.
IMAGENES PLURALES. La oficialista Carolina Vargas Aignasse intercambia opiniones con el opositor Esteban Jerez, el más severo cuestionador de la renegociación del contrato con el Banco del Tucumán, quien comparte banca con el radical José Cano y con el peronista crítico Hugo Balceda. LA GACETA / FOTOS JORGE OLMOS SGROSSO

Pese a las denuncias opositoras, el oficialismo avaló ayer la renegociación que reconoce una deuda de $ 8,7 millones con la entidad crediticia.

El acuerdo y la denuncia

El Ejecutivo triplicó el canon mensual que paga al Banco del Tucumán, y reconoció una deuda de $ 8,7 millones con el agente financiero, mediante en el decreto acuerdo 77/3. La Legislatura, ayer, rechazó ese decreto y volcó su contenido en una ley. Por ese acuerdo, el opositor Esteban Jerez denunció penalmente al gobernador, José Alperovich, y al titular del Banco Macro, Jorge Brito, por presunto fraude contra el Estado. Aval a la compra directa de vehículos por $ 26 millones

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A pesar de las objeciones y las denuncias de la oposición, el oficialismo avaló ayer la renegociación del contrato entre el Ejecutivo y el Banco del Tucumán. La Cámara dio su aval para que, a partir de este mismo mes, los honorarios del agente financiero se tripliquen y pasen de $ 550.000 a $ 1,5 millón. A la vez, convalidó el reconocimiento de una deuda de $ 8,7 millones con la entidad, que se pagarán en efectivo o con cheques diferidos, según la disponibilidad del Tesoro provincial.

Para justificar estos términos, el presidente de la comisión de Hacienda y Presupuesto, José Cúneo Vergés, recordó que antes de la debacle financiera que estalló a fines de 2001, la entidad crediticia facturaba 550.000 dólares y que, tras la devaluación, el Estado tucumano se negó a pagar ese monto en moneda extranjera y lo hizo en pesos, lo que motivó reclamos de la parte privada en 2002, en 2006 y, nuevamente, este año.

El Banco del Tucumán, recordó Cúneo Vergés, reclamaba una deuda de $ 90 millones, pero a partir del acuerdo con el Gobierno, renunció a efectuar planteos legales.

Las dos campanas

Esteban Jerez llevó llevó la voz cantante de la oposición. En primer lugar, sostuvo que la disposición del Gobierno va en contra de los términos de la pesificación dispuesta por la ley nacional 25.561 (la Provincia adhirió mediante la ley 7.195), que dispone que en los contratos de administración pública, los montos fijados en moneda extranjera se convierten en pesos, en una relación “uno a uno”.

En segundo término, puntualizó que la renegociación con el Banco del Tucumán es violatoria de la emergencia económica vigente en la Provincia (Ley 6.970). “Esa norma suspende la ejecución de sentencias y los acuerdos transaccionales. Pero mientras miles de tucumanos no pueden cobrar sus juicios al Estado, aquí renegociaron con el agente financiero, le triplicaron el canon mensual y le reconocieron una deuda sin que existiera la menor presentación judicial”, deploró. (Ver “El acuerdo y...”) Luis José Bussi (de), a su turno, recordó que cuando el Gobierno de Ramón Ortega privatizó el Banco de la Provincia de Tucumán, lo adjudicó al Hamilton Bank, con un canon mensual de $ 1,7 millón. Pero, manifestó, cuando asumió la gobernación Antonio Bussi, la Provincia se negó a aceptar esa cifra. “Hubo negociaciones con las autoridades nacionales y Tucumán estuvo representada por el ex ministro de Economía Ramón Arnedo, y por el entonces legislador José Alperovich. Ellos, con un estudio de costos en la mano, defendieron que no podía pagarse más de $ 600.000 por mes. Después, el Banco Comafi, que finalmente fue el agente financiero, accedió cobrar $ 550.000 por mes”, recordó.

El radical José Cano, a su turno, denunció que la Provincia acaba de comprar de manera directa al Banco Macro un sistema informático por $ 27 millones, por el que habrá que pagar -aseveró- otros $ 27 millones después del tercer año, en concepto de mantenimiento.

“Lo del aumento del canon es lo de menos. Al Banco del Tucumán le damos la posibilidad de administrar, en los últimos años, unos $ 25.000 millones en presupuestos. Si sólo ganó un 2% por operaciones con esos fondos, ya levantó $ 500 millones”, estimó, a su vez, el laborista Osvaldo Cirnigliaro.

De la defensa de la negociación se ocupó Sisto Terán. El oficialista recordó que en 2001, cuando él era vicegobernador, se renegociaron los términos del contrato con el Banco del Tucumán. “Nos cobraba 750.000 dólares por mes y le quedaban tres años de contrato. Les prorrogamos ese plazo por cinco años y, a cambio, bajaron el canon a 550.000 dólares. Cuando llegó la devaluación, ellos hicieron una dolarización directa y, durante enero y febrero, nos cobraron $ 1,5 millón. Nos negamos a aceptar esos términos y decretamos que debíamos pagarles 550.000 pesos por mes. Desde entonces, efectúan reclamos. En algún momento había que llegar a una instancia de negociación”, manifestó.

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