El trigo, en retirada.

Especialistas del sector advirtieron ayer que la cantidad de hectáreas sembradas con el cereal podría sufrir una merma histórica durante esta temporada. La inestabilidad de los mercados, los bajos precios, la dura postura oficial y las poco auspiciosas condiciones climáticas constituyen un cóctel que --según afirmaron-- "invita a no sembrar y a seguir esperando".
Una dramática reducción de la superficie sembrada con trigo, durante la temporada 2009/2010, pronosticaron ayer dirigentes y especialistas del sector agropecuario del sudoeste bonaerense, quienes aseguraron que la inestabilidad de los mercados, los bajos precios, la dura postura del gobierno nacional y la sequía conforman un cóctel que "invita a no sembrar y a seguir esperando".

Las estimaciones de entes especializados --como la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca-- hablan de reducciones de las superficies sembradas del orden del 50% en distritos como Patagones y Villarino, dos de los más castigados por la sequía en esta región. En otros partidos, en tanto, la intención de siembra caería entre el 30% y el 40%.

Los datos son desalentadores --reconocieron ayer varios dirigentes consultados-- y, de alguna forma, avalan lo expresado por estudios que demuestran que en poco tiempo más la Argentina deberá comenzar a importar elementos básicos de su producción primaria --como trigo y carne-- para abastecer el mercado interno.

"Con lo que ha llovido y en el actual contexto económico, salir a trabajar los campos para sembrar trigo, ahora, no es ni más ni menos que la locura agrícola más grande que podamos cometer", sintetizó ayer el dirigente rural villarinense Fernando Carrizo Fierro.

El productor medanense sostuvo que el obstáculo más grande con el que se encuentra el chacarero, en estos días, es la falta de humedad en el suelo, un problema que las lluvias de las últimas jornadas no han logrado atenuar en absoluto.

"Para empezar a trabajar, necesitamos 100 milímetros. De otra forma, los campos se van a terminar de volar", recalcó.

"Lo peor es que, aún suponiendo que mañana llueva fuerte, no hay un horizonte de rentabilidad razonable que nos promueva a enterrar en nuestros campos la plata que no tenemos. Nuestra producción será de impredecible valoración mientras el 'amigo' Guillermo Moreno siga en su cargo, porque con él en el gobierno no sabemos a cuánto vamos a vender nuestro trigo, si lo vamos a poder exportar o no, o si las retenciones van a subir o a bajar", se lamentó.

"Por eso digo que, con este panorama de comercialización y retenciones, sembrar hoy es un disparate", completó.

En Villarino --aseguró-- aún no se ha sembrado ni una sola de las 120 mil hectáreas que año a año se utilizan para trigo.

"Y, al menos yo, dudo mucho que se llegue a sembrar si persiste la falta de agua", recalcó.

El ingeniero agrónomo Marcelo Honoré, de Puan, señaló que en este distrito la intención de siembra de trigo y cebada cervecera también es muy baja debido a los factores "climáticos y económicos"

"Nunca he visto una intención de siembra tan baja", reconoció el profesional.

Enfatizó que se ha preparado muy poca superficie para los cultivos finos, hecho que atribuyó a tres factores.

"En primer lugar, porque estamos inmersos en una sequía que está batiendo récords día a día. En segundo lugar, porque la falta de agua provocó que cualquier superficie disponible la utilicemos para mantener con vida a la hacienda", sostuvo.

"Un tercer factor es el contexto económico, lleno de incertidumbre. No hay mercado de referencia ni va a haber precios para el trigo", explicó.

"En ese contexto, el desánimo de los chacareros es muy grande. Además, por ahora están más preocupados por salvar la hacienda de vientre que por sembrar. El panorama es negro para el trigo, porque en 15 días tendremos que estar sembrando y muchos ya han dicho que no tienen intenciones de hacerlo", señaló.

El profesional también aventuró que la superficie de cultivos finos este año no sólo se reducirá en zonas marginales como la de Puan, sino también --enfatizó-- "en las mejores zonas, como Pigüé y Coronel Suárez".

Honoré sostuvo que, para que el trigo sea rentable, tendrían que darse rindes de 3 mil kilos por hectárea, algo que --dijo-- "hoy por hoy es impensable en esta región".

"Para eso necesitaríamos tener almacenado en el suelo unos 90 milímetros de agua, que serían algo así como 180 milímetros de lluvia. Sin embargo, hoy el nivel de agua en tierra es cero", concluyó.

Hugo Laborde, jefe de Cereales de la Cooperativa Agrícola de Patagones, indicó ayer que el panorama es "malísimo".

"Las últimas lluvias no sirvieron para nada, y estamos muy cerca de la fecha óptima para la siembra fina, que es fines de mayo y principios de junio. Casi no queda margen para nada", sintetizó.

El especialista consideró que en el distrito de Patagones, como la ganadería fue devastada por la sequía --ya que provocó tantas muertes de animales como ventas forzadas--, la única alternativa que queda para los productores es sembrar.

"Por eso hay quienes intentarán de sembrar como puedan, pero eso no quiere decir que estén en condiciones de hacerlo", aclaró.

En el partido de Patagones se siembran alrededor de 120 mil hectáreas con trigo, de las cuales unas 60 mil están en la zona sur, donde los campos hoy lucen como grandes médanos desérticos.

Cara a cara con el ministro Emilio Monzó

* Diversos informes sobre la crítica situación de la producción de trigo en la zona serán presentados, pasado mañana, al ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Emilio Monzó, durante una reunión que tendrá lugar en la ciudad de Adolfo Gonzales Chaves.

* Al encuentro --organizado por la Asociación de Productores de esa localidad para las 9.30, en el gimnasio del Club Deportivo Independencia-- fueron invitados delegados de todas las entidades ruralistas de la zona, así como el titular de CARBAP, Pedro Apaolaza.

* "Venimos con fracasos en las últimas cosechas fina y gruesa, además de problemas económicos muy importantes, y ante los costos de implantación y el incierto valor del cereal, el productor no sabe a dónde apuntar", señaló el dirigente rural chavense Eugenio Ballester, al anunciar el encuentro.

* Durante la reunión también se expresará que el transporte de granos sufrirá una feroz caída de su actividad, al igual que el comercio en general de todas las comunidades agrodependientes.

* Matías De Velasco, presidente de la entidad anfitriona del encuentro, señaló que hoy es escasa la intención de siembra de trigo. "Si se concreta lo que se está vislumbrando, el país recibirá un duro golpe. Imaginen el escenario del año próximo si tenemos que importar trigo y carne...", dijo.

Comentá la nota