Tributaristas critican el proyecto de Scioli y afirman que no es el momento para aumentar la presión fiscal

Cuestionaron el proyecto del gobernador bonaerense para subir el impuesto a las viviendas más caras en medio de la crisis; por el mismo motivo, rechazan el gravamen a los consumos con tarjeta del macrismo; "el contribuyente está cansado de ser la variable de ajuste para hacer caja", dijeron especialistas ante la consulta de lanacion.com
La caja vuelve a ser, dicen los tributaristas, el denominador común. Para los especialistas, esa es justamente la clave en la que debe leerse el proyecto que analiza el gobernador Daniel Scioli para incrementar el impuesto inmobiliario en la provincia de Buenos Aires. Criticaron además el contexto signado por la crisis en el que se busca implementar.

Pero más allá del plan que analiza el gobernador bonaerense, los expertos, consultados por lanacion.com, abrieron el abanico y sumaron sus críticas a otros planes que buscan incrementar la recaudación: surgieron naturalmente, como sinónimos, el impuesto a los consumos con tarjeta que busca aprobar el macrismo y, aunque no roza la materia impositiva, el proyecto del Gobierno para hacerse con los fondos de las AFJP.

"Los contribuyentes están cansado de ser siempre la materia de ajuste, la variable del rojo y de la caja", sentenció a este medio el tributarista César Litvin de Lisicki, Litvin y Asociados. "Porque [además del actual plan de Scioli], la presión fiscal hay que medirla en los impuestos municipales y nacionales. Esto produce mucha irritación en la gente", agregó.

No obstante, el especialista no ahorró críticas a la intención de aumentar los impuestos en medio de un contexto de creciente preocupación por la retracción económica en el mundo y el país. "Definitivamente, no es el momento oportuno para una mayor nivel fiscal", dijo Litvin.

El plan que estudia Scioli implica rebajar sensiblemente los impuestos de propiedades cuya valuación sea inferior a $ 95.000 y compensar esa disminución con la aplicación de la revaluación realizada por la provincia en 2005 y que sólo se puso en marcha parcialmente hace dos años para aquellos que realizan mejoras en sus viviendas.

En este sentido, los aumentos recaerían sobre las propiedades de más de $ 200.000 de valuación. No obstante, el revalúo no se aplicaría íntegramente, sino que se haría en forma parcial y la carga tributaria subiría porcentualmente en relación con la mayor valuación de las fincas sin sobrepasar un 30% de aumento.

Según lo estimado, la medida sumaría a la recaudación , como máximo, unos $ 300 millones extras, aunque, se aclaró, desde el gobierno bonaerense, que "el objetivo no es mejorar la recaudación con esta medida".

Para Litvin, "hace bastante tiempo" que se vienen ajustando las valuaciones fiscales que son las bases de impuesto. "La provincia de Buenos Aires es la que más acerca el valor real al que muestra el revalúo", aseguró el especialista.

Poco oportuno. "Dejando de lado los motivos fiscales, que existen, el momento no es el más oportuno porque todavía terminará impactando sobre la retracción que se da en el mercado inmobiliario y en los negocios en general", afirma Carlos Anavia, de MGI Jebsen & Co

"Estamos en un Estado Federal, pero debería haber una suerte de coordinación vertical. El Estado Nacional está pensando medidas para aliviar el impacto de la crisis y el gobierno provincial toma decisiones que no alientan la reactivación", aseguró a lanacion.com el contador.

"Hay una tendencia en la provincia de Buenos Aires a meter mano en los impuestos patrimoniales para cerrar la caja", sentenció José Luis Eguía, tributarista del Estudio Goldemberg, Eguía y Asociados, que recordó el intento de la administración de Scioli de imponer el año pasado un impuesto a la riqueza.

"Siempre encaran para el mismo lado, porque es la manera mas ágil de extender la base, y en Buenos Aires hay muchos contribuyentes", señaló y agregó: "Además [porque son bienes que se compran y venden] en el corto o mediano plazo se terminan cobrando".

Por otro lado, acordó con la idea de que el momento no es el más propicio para aumentar los impuestos. "Estamos en una situación en la que, por la mayor presión fiscal, el consumo se ve resentido y va a terminar como un círculo vicioso sobre la economía", dijo.

No obstante, interpretó que hay un cambio "cualitativo" en el proyecto, ya que considera que las personas con menos recursos paguen menos y, al contrario, suban las erogaciones de los que están en un rango superior. Sin embargo, estimó que "hay una porción cada vez mayor de la clase media que tiene cada vez más carga fiscal".

Caja. En tanto, el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Néstor Walentel, manifestó hoy su preocupación por la intención del gobierno bonaerense de aumentar el impuesto inmobiliario y advirtió sobre el "efecto neutro" que pueda tener la medida en las arcas fiscales.

Walentel señaló, en declaraciones a radio Continental, que la Provincia "necesita incrementar sus ingresos", pero remarcó que "preocupa el efecto neutro que esto pueda llegar a tener".

En ese sentido, destacó que "se van a eximir a 600.000 contribuyentes, y se les va a reducir la alícuota a otros 400.000", por lo cual puso en duda "si ese 30% de aumento lo van a pagar tantos contribuyentes como para justificar un incremento en los ingresos".

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