Tribulaciones a medio camino

2009 será, entre otras cosas, un año electoral: para Mar del Plata asumirá todo el peso de un test de medio término. Casi como un clásico, la imagen del intendente exhibe un grado de alta aceptación. Y ha sido así para todos aquellos que pasaron por el palacio municipal en estos 25 años de democracia, incluido Mario Roberto Russak.

por José Luis Jacobo

Todo parece indicar que el contrato que los marplatenses otorgan a cada intendente comienza a ser cuestionado el día después de la elección que define el reparto de poder en el Concejo Deliberante. Los altos estándares que obtuvieron Elio Aprile y Daniel Katz así lo indican, aunque también es un hecho incontrastable de la realidad que ambos cayeron de manera estrepitosa el día después de esas victorias.

Las cosas hoy están más confusas que años atrás. La partición radical de los años pasados -radicales “K”, radicales “lilitos”, radicales “margaritos” y radicales del comité- llevó en nuestra ciudad el más alto número en años de ediles oriundos del antiguo partido. Pero como si de revuelto gramajo se tratase, esas configuraciones de hace dos años han perdido vigencia rápidamente. La conformación de un unibloque que en la persona de Carlos Katz identifica al sector que partió hacia el kirchnerismo para mutar al cobismo y estar hoy en la conformación de un partido local con Oscar Pagni como candidato a concejal, es sólo la primera movida visible de un año que ofrecerá mutaciones muy fuertes en el ámbito de entrecasa.

En el bloque de la Coalición Cívica las aguas también están revueltas. No porque haya diferencias entre Leticia González y Guillermo Schütrumpf, pues no las hay, sino por las presiones que ejerce sobre la conformación de la futura lista de la Coalición Beatriz (a) “Betty” Ford, amiga íntima y mano derecha de Elisa Carrió en Mar del Plata.

La señora Ford, arribada a estas playas hace unos años, arrastra tras de sí un pasado confuso. Es, alternativamente, estanciera rica de Santa Fe, un quebrado económico de alguna de las tantas alternativas sufridas por el país, y en todo caso alguien que cuando menos posee una ampulosa vivienda en Tulsa, donde invariablemente se aloja Carrió cuando viene. Ford ha sido la responsable de la mayor parte de los desencuentros entre el sector que lidera Margarita Stolbizer y el que conforma la propia tropa de la Coalición, básicamente integrada por ex ARIstas, que en el caso marplatense no tiene poder alguno en el territorio.

Hoy Betty Ford quiere imponer la candidatura de Julio Lobato, un tema que ya provoca escozores y preanuncia rupturas. Hagamos aquí un ejercicio de memoria: llegado a una concejalía de la mano de Daniel Katz, no sólo rompió con éste de mala manera sino que se lanzó a una campaña de infundios e injurias que llegó a extremos tales como el de truchar el e-mail de la comuna de General Pueyrredon, un acto infame que fuera develado por este medio a partir de una columna de Gabriel Jacobo, luego incorporado a la causa y que debió haber provocado el encartamiento de Lobato.

Si Julio Lobato no fue condenado por sus actos de vandalismo informático y sus conductas políticas procaces fue debido a la particular idea que de la política tiene el inminente candidato a concejal Oscar Pagni, quien como secretario político de la comuna no consintió la elevación de la denuncia que hubiera colocado a Lobato en su merecido lugar.

Es aún un misterio quién encabezará la lista de concejales de Acción Marplatense. Lejos de la euforia que en público exhibe GAP, es poco lo que hay: su partido no suma voluntades en la ciudad, y el posicionamiento cada vez más fuerte de Amado Boudou -reciclado como justicialista con la bendición de Néstor Kirchner y Cristina Fernández- abre interrogantes sobre la existencia misma del movimiento que alguna vez se anunció como “el partido de la ciudad”.

No hay certezas todavía, todo es materia de especulación. Pero en varios campamentos locales en los cuales hay influencia de ex radicales sí hay una certeza: la de impedir que Jesús Porrúa renueve su banca en cualquiera de los acuerdos que puedan realizarse para formar un frente electoral en la ciudad. Tribulaciones que dejaré para próximas columnas.

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