Tres tiros que se suman al misterio

Tres tiros que se suman al misterio
El fiscal sostiene que hay testigos que escucharon más de un disparo. Hoy deberá declarar el director de Información Pública de la provincia, José Luis "Billy" Zampa, quien difundió las primeras noticias sobre la muerte del empresario.
El dato parece inquietante: la Justicia analiza tres vainas servidas que aparecieron en el lugar donde murió Hernán González Moreno, el empresario ligado al gobierno correntino de Arturo Colombi. Uno de los casquillos estaba adentro de la Toyota Camry donde apareció el cuerpo muerto, pero otras dos aparecieron afuera: una delante del coche y otra atrás. El dato no sirve para descartar en primer término la hipótesis del suicidio, pero refuerza las sospechas de que existieron otros disparos. Tampoco se sabe si la Colt 45 encontrada en el auto disparó más de una vez. La fiscalía de Goya en tanto hoy inspeccionará nuevamente el coche para buscar nuevos rastros. Además se prevén dos testimonios clave: el del jefe de la custodia del gobierno, Carlos Gerardi, que anoche no llegó a declarar,y el del director de Información Pública José Luis "Billy" Zampa, quien difundió las primeras noticias sobre la muerte y habló de un suicidio vinculado a presiones del entorno de Ricardo Colombi, el ahora gobernador electo de la provincia.

El cuerpo de González Moreno apareció en los palmares de la estancia El Rincón, un territorio de 30 mil hectáreas de su familia, una de las más tradicionales de Corrientes, arroceros, productores ganaderos de buena fortuna. En la ceremonia de su muerte estuvieron Luciano Miguens y Hugo Biolcati, de la Rural. Esta es una de las cosas de la que habla ahora su familia para argumentar que no necesitaba el dinero, para limpiarlo, aunque no dicen que al muchacho lo mataron.

Las vainas son la primera prueba que apareció en el escenario del crimen sobre la presencia de otros disparos. Hasta ahora sólo había un tiro, y estaba en la cabeza de Hernán González Moreno. Aun así, todavía no se sabe si los casquillos son de la Colt 45 que apareció en el auto. Tampoco se sabe si el arma disparó más de una vez.

Durante la mañana, el fiscal general de Corrientes, César Sotelo, empezó a hablar de la posibilidad de otros disparos. Luego lo repitió ante Página/12, en una entrevista: según Sotelo, hubo testigos que escucharon más de un tiro en el lugar y eso, para él, refuerza las sospechas del homicidio.

Hasta ahora, ninguna de las hipótesis está probada. La Justicia trabaja con la opción del suicidio pero no descarta ni el suicidio inducido ni el homicidio (ver aparte). Esa última opción quedó abierta a partir de la prueba del dermotest sobre las manos, según la cual no había rastros de pólvora en la piel. La cabeza de González Moreno tenía un disparo con entrada en la sien derecha y salida en la izquierda, en línea recta, ejecutado a unos 20 centímetros de distancia. Eso es un indicio de que puede ser posible el suicidio, pero la trayectoria recta del proyectil no descarta un homicidio.

Así las cosas, como las pruebas periciales no arrojan datos certeros, los fiscales trabajan con los testigos para completar la información. Entre ellos, convocaron a los primeros que vieron el cuerpo. Ayer declaró Mantilla, un primo de Hernán. La noche de la muerte, Hernán estuvo con él en la estancia, cenaron, tomaron cerveza, y le dijo "me voy a cazar".

Fuera de eso, otro elemento que concentra la atención de la causa es el arma: la Colt 45 de la que se dijo hasta ahora que era de 1902. "Pero en realidad puede ser anterior", dijo un perito a Página/12. "El grabado que tenía era de 1902 pero ésos son datos que el nuevo dueño colocaba sobre el arma cada vez que lo recibía, por eso también el arma tiene otros años grabados como 1905". Como se dijo, es una pistola y no un revólver: el revólver deja rastros de pólvora en las manos pero la pistola no. En este caso, como se trata de un arma tan vieja, con un sistema más lento, los fiscales piensan que debería haber dejado rastros.

¿De quién era el arma? Eso también es un misterio. Primero se dijo que era de él, luego que no. Una versión que se publicó en los portales locales vinculada al ricardismo dejaba entender que el arma podría haber sido de Zampa. Allegados a la familia del muerto explicaron a este diario que la reconocen como propia. "Hernán era un coleccionista de armas, tenía muchas armas, es cierto que estaban todas con sus papeles, pero ésta que era tan vieja era suya, el tema es que no tenía papeles por eso no se puede probar."

Los fiscales a cargo de la causa hoy volverán a ver el auto. Uno de los datos que les parece curioso es la posición del arma. "Según las fotos –indica un fiscal a Página/12– el arma estaba ubicada en el asiento del acompañante, en ‘L’, pero como acomodada con mucha perfección". Para el fiscal, puede significar que el arma no cayó sobre el asiento como sucede durante un suicidio sino que alguien la acomodó.

Si eso es así, el arma tendría que tener otras huellas. Pero según la familia del muerto, las únicas huellas son de González Moreno. ¿Eso basta para determinar que sólo él tocó el arma? No, dicen los que saben. El supuesto homicida, si lo hubo, pudo haber usado un guante.

En tanto, en Corrientes empiezan a correr las leyendas. El gobernador Arturo Colombi, derrotado en las elecciones del domingo desapareció de la provincia durante unas horas. En los portales, primero lo dieron por perdido pero luego dijeron que estuvo en Buenos Aires. José Luis "Billy" Zampa, el director de Información Pública del Gobierno es otro de los que está callado. La fiscalía lo citó a declarar hoy, pero anoche nadie sabía si iba a presentarse.

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