Ya van tres semanas que el billete no se mueve de $ 3,86

La persistente debilidad de la divisa en el mundo sumada a la escasez de negocios por la caída en la actividad mataron a la demanda local. Incluso en el mercado negro, el billete ya vale casi 3 centavos menos que el spot. El BCRA tiene un margen mayor para ir graduando la suba
Hace tres semanas que el dólar al público permanece estable en $ 3,86 en las casas de cambio. A pesar de un clima financiero interno más calmo, mucho influye en la "no-fluctuación" del tipo de cambio, la fuerte depreciación de la divisa estadounidense en el resto del mundo. En rigor, frente a las principales monedas, ayer el dólar tocó nuevos mínimos en lo que va del año.

El mayor apetito por el riesgo sumado a las dudas que circulan y se reanudan sobre la posición de la moneda como reserva de valor mundial impactan en alguna medida sobre las decisiones de los inversores locales. Así es como cada vez más ahorristas se vuelcan a otras opciones de inversión nominadas en pesos. Y esto, aún con tasas de interés que en los últimos dos meses registraron bajas de entre 2 y 3 puntos porcentuales y que siguen sin ganarle en algunos casos a la inflación –estimada por estudios privados en torno a 15% anual–. En este orden, un plazo fijo a 30 días está rindiendo cerca de 12% anual en bancos de primera línea para las colocaciones menores a $ 1 millón. Y, según proyecciones del mercado, al dólar le queda un camino de apreciación de poco más de 3% de aquí a fin de año.

No obstante, lo que además pesa en la Argentina, amén de los movimientos externos, son otras cuestiones, relacionadas con el humor y vaivenes "criollos". Por lo pronto, en las mesas financieras el volumen de negocios es prácticamente inexistente comparado a los dólares que circulaban en otras épocas. El MAE, por ejemplo, donde operan los bancos, hoy no llega a mover siquiera u$s 200 millones diarios, mientras que en el MEC la cifra se reduce a los u$s 150 millones.

La explicación que dan los que trabajan en este circuito es que el nivel de actividad se comprimió de manera brutal. Y aunque la balanza comercial aún es superavitaria, esto se debe a la impactante caída en las importaciones (un poco por un freno en la economía y otro tanto por algunas restricciones oficiales). Con lo cual, entran dólares a la economía pero las grandes empresas no los compran. Ni tampoco lo hace el Banco Central (BCRA) –incluso con un escenario más propicio para hacerlo debido a la quietud en la demanda–. La semana pasada, la entidad monetaria sólo se hizo de u$s 200 millones y en lo que va de ésta no intervino en la plaza cambiaria.

Tal es la calma, que en el mercado informal, el billete "blue" o paralelo está casi 3 centavos por debajo del precio del dólar oficial. En rigor, viene bajando y ya se negocia en los $ 3,83.

Otra de las pautas que marca la desaceleración de la demanda y la caída en las expectativas de devaluación, son los precios de los contratos que se negocian en el mercado de dólar a futuro. "Los precios de los contratos de los plazos más cortos vienen más estables, pero en los más largos, a partir de 2010 están bajando", dijeron desde el Rofex. Para fin de año, de hecho, los contratos ya se pactan a un valor menor a los $ 4, ubicándose en $ 3,99. Las tasas de interés implícitas que arrojan estos contratos comparados con el valor hoy no superan el 11%.

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