Tres potencias se saludan en Londres

El presidente de EE.UU. firmó un tratado de desarme con su par ruso, Dimitri Medvedev, y estabilizó las relaciones con el líder chino, Hu Jintao.
Barack Obama no perdió ni un minuto desde que pisó suelo europeo. En una mañana, el presidente norteamericano se tomó tiempo para presentar al mundo la nueva cara de Estados Unidos y reducir la tensión con China y Rusia, todavía resentidos por la gélida relación con Washington durante la era Bush. Desde que desayunó a primera hora en Downing Street 10 con el premier británico Gordon Brown, Obama mantuvo un encuentro bilateral tras otro con los principales líderes que asistirán hoy a la cita del G-20, el grupo de las siete potencias industriales más Rusia y los mayores países emergentes. En todos los casos lo hizo acompañado por la primera dama, Michelle, y por decenas de miles de curiosos que los esperaban en cada uno de sus pasos por la capital británica.

Los flashes no dejaron de parpadear en Londres mientras cinco mil policías intentaban contener sin demasiado éxito a los militantes anarquistas y anticapitalistas que manifestaban en el centro financiero de Londres. La popularidad y el carisma de Obama quedaron demostrados cuando durante la mañana presentó en reuniones separaradas "el nuevo rostro de Estados Unidos" al presidente ruso, Dimitri Medvedev, y a su colega chino, Hu Jintao, con los que comenzó a cerrar la brecha diplomática heredada de la anterior administración norteamericana.

Obama terminó así con años de tensión entre Estados Unidos y Rusia, enfrentados durante el gobierno de George W. Bush por cuestiones económicas y estratégicas que se agudizaron en 2008 por el deseo de la Casa Blanca republicana de instalar un escudo antimisiles en suelo europeo. Medvedev fue el segundo mandatario agendado en la lista de visitas de Obama en Londres, encuentro del que se marchó con un significativo acuerdo para la reducción de la proliferación de armas nucleares. La declaración firmada por ambos presidentes –que renueva el Tratado para la Reducción de Armas Estrátegicas (START 1, por sus siglas en inglés), en vigor desde 1991 y con fecha de expiración a finales de este año– prevé nuevos objetivos para el desarme nuclear "más ambiciosos" que los acuerdos anteriores. El START "cumplió totalmente su objetivo", señalaron Obama y Medvedev, que anunciaron un nuevo encuentro para julio.

Después de darle a Medvedev el apretón de manos más caluroso que un líder del Kremlin recibió de Estados Unidos en los últimos años, Obama se reunió con Hu Jintao para "reforzar y estabilizar" las relaciones comerciales bilaterales, evitar el proteccionismo y reforzar el papel de las economías emergentes. Ambos líderes acordaron volver a reunirse "en la segunda mitad de este año" para recuperar el calor de las relaciones ente Washington y Pekín, congeladas por el anterior ocupante de la Casa Blanca. (DPA)

Un iPod con fotos para la Reina

En su primera visita a Londres como presidente de EE.UU., Barack Obama se reunió en el Palacio de Buckingham con la reina Isabel II y le obsequió un regalo típicamente norteamericano: un iPod cargado con fotos y videos del viaje que su Majestad realizó en 2007 al estado de Virginia. Según varios rumores, la octogenaria monarca tenía un reproductor de música de esa misma marca pero un modelo anterior. El regalo del matrimonio Obama incluyó un cancionero inédito del popular compositor norteamericano Richard Rodgers, al que Isabel II retribuyó con una fotografía autografiada de ella junto a su marido, el duque de Edimburgo.

Comentá la nota